El ruido me despertó. El cielo era azul. Los coches estaban quietos.
Antes de conocer el mundo, debes aprender a verlo.
Una voz preguntó. Él no entendía por qué.
Perderse no siempre significa estar perdido.
Todo estaba bajo control. Más o menos.
¡Serevrooooo!
Te estaba esperando.
Un café. Una mirada. Y un día entero por delante.
Un sueño permite a un niño conversar con alguien que conoce su futuro y recuerda el suyo.
Ella también lo miró. Pero él no quiso verlo.