Pensé que era un malentendido. Resultó ser una historia.
Dijiste adiós. Yo dije tal vez. Y durante años ninguno de los dos tuvo razón.
Un rastro de espuma blanca para rescatar lo que el lenguaje no siempre logra atrapar.
Cada domingo repetía el mismo gesto. No estaba solo.
¿Es el alma o es el personaje?
Ella pasó. Él no dijo nada. O quizás sí.
Nadie preguntaba cómo me sentía yo
Hoy no escribí. Pero alguien ya sabía por qué.
La oscuridad no estaba sola.
Procesiones para los hombres. Mareas para los dioses antiguos.