“El umbral de tus sueños. Y, si insistes, de tus sombras también.”
Hay momentos que solo existen entre la vigilia y el sueño, donde las sombras susurran y los recuerdos flotan en un vacío tibio.
Bienvenido a un fascinante compendio de relatos breves y fragmentos de universos donde lo cotidiano se pliega, lo extraño se revela y la imaginación danza como una guía etérea.
Cada historia desvela inquietud, transformación y misterio, dejando un susurro vibrante de espacio para que el lector complete lo que permanece en silencio.
Puedes comenzar por cualquier relato. Cada historia es un portal distinto, pero todas conducen al mismo lugar incierto.
El silencio nunca está verdaderamente vacío. Tiene temperatura, latido y, sobre todo, color. Muta desde el verde del descanso hasta el naranja de la melancolía, esperando el momento exacto en el que una voz decide disolver la luz.
Un volantazo en la oscuridad, olor a neumático quemado y el instante exacto en que la vida entera pasa por delante de los ojos. La tristeza tiene demasiada inercia, hasta que una sombra en mitad de la carretera te obliga a pisar el freno en seco.
Ella murió esa noche en la que te despediste. Sí, murió. De verdad. En un arrebato etílico, quiso apagar su verbo. Pero la muerte no la quiso en su reino. Y despertó. Confundida y sin comprenderlo. Tan solo le quedó su voz. Y con ella huyó. Lejos. Perseguida por sus recuerdos. Olvidada por los sueños… Leer más: Verbo
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Sueños. Eso anhelo.
Brisa que roza como caricia fantasma, estrellas fluidas en clave de mañana.
Notas suspendidas en la fragancia de luna llena, azahar junto a mi ventana.
Rastros marchitos golpean mi puerta; al abrir, no queda nada.
Solo el aliento etéreo de miradas que observan desde sombras.
Sueños… o tal vez pesadillas.