
—«Don Federico mató a su mujer…»
—Pero esto es horrible.
—Quizá fue un accidente.
—¿Un accidente? Escucha. «La hizo picadillo y la puso en la sartén.»
—Ah…
—¿Qué?
—Eso ya cambia bastante el informe.
—«La gente que pasaba olía a carne asada.»
—Esto es todavía más inquietante.
—¿Invitaba a los vecinos?
—No lo especifica.
—¿Hay alguna ceremonia documentada? ¿Alguna deidad relacionada?
—Nada. El informe solo dice: «Canción infantil tradicional».
—¿Infantil?
—Sí.
—¿Los niños cantan esto?
—Eso pone.
El segundo funcionario permaneció unos segundos en silencio.
Releyó el informe.
Lo pasó por el traductor semántico.
Volvió a leerlo.
—¿Has encontrado alguna explicación histórica?
—Ninguna.
—Entonces… ¿por qué la cantan?
—No lo sé.
Otro silencio.
—Creo que ya tenemos suficiente para descartar un primer contacto con este planeta.
—Estoy de acuerdo. No sea que Don Federico se nos coma.
El primero tomó aire.
Miró la carpeta.
La cerró despacio.
—¿Y si solo fuera una canción?
El otro levantó la vista.
Frunció el ceño.
—Eso sería todavía más preocupante.

Motivo de la clasificación:
Civilización potencialmente antropófaga.
Pruebas observadas:
Educan a sus crías cantando recetas.
Documento de referencia
Canción infantil tradicional «Don Federico», recogida en diversos cancioneros y recopilaciones de folklore español.
—Tengo un problema para cerrar el expediente.
—¿Cuál?
—Hay dos documentos.
—¿Dos?
—Sí. En uno cocinan a la mujer.
—¿Y el otro?
—La besan antes de acostarla.
—¿Cómo explican esa diferencia?
—Dicen que la primera versión era «inadecuada para el público infantil».
(…)
—Entonces eran conscientes.
Observación del archivista
La población terrestre parece estar eliminando progresivamente las pruebas.
DEVO – Beautiful World

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