La pulsera y el mar

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Ella cosía pulseras.

En aquel banco, frente a la playa.

El rumor de las olas aromatizaba su cabello.

Estaba tan concentrada…

Solo quería mirarle a los ojos.

Nada más.

—Buenas noches. ¿Cuánto vale?

Eran verdes.

Como el mar que la salpicaba.

Como la profundidad que contenía al mirarme.

—Esta vale 10 €.

Sonreí.

—¿Por qué tan cara?

—Porque contiene la esencia de la noche.

—Pero eso lo contiene simplemente el ambiente.

—Sí. Pero con esta pulsera quedará en ti. Y ya nada será igual.

—¿Me cambiará si la llevo puesta?

—Depende.

—¿De qué?

—De con qué la alimentes.

—¿Come almas?

Sonrió.

Yo me enamoré.

—No, tonto. Come experiencias. Las que tú tengas y quieras conservar.

—Y si te la compro, ¿me llevaré con ella una experiencia tuya?

—Sí.

Se la puso.

Me acarició la cara.

Se la volvió a quitar.

Y me la puso en una bolsita de regalo decorada a mano.

—Son 10 euros.

Tejida de sal y experiencias

Rupatrupa – Luna Roja


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4 respuestas a «La pulsera y el mar»

  1. Avatar de Esther

    De la luna has hecho una pulsera !que bonita! con espiral y relato 🌪

    1. Avatar de DeOniros

      La luna tiene esa capacidad mágica de que lo insignificante se convierta en marea. Imagínate que hace con las palabras que contienen su nombre. O los objetos que mantienen su forma. Aunque sean imaginarios.

  2. Avatar de Mª Ascensión

    ¡Es precioso! Qué historia más bonita. Gracias, ha sido una gozada leerte. Un abrazo.

    1. Avatar de DeOniros

      Es una historia para vivirla. De las que te dejan sabor a sal marina después de varias décadas. Un día vas tras el rastro de una historia y te encuentras que la misma pulsera que compraste en aquella ocasión, sigue alimentándose del amor de los turistas hacia la luna de verano.
      Es un verdadero placer saber que a ti también te gusta.

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