
El frío de la mañana le trajo un mensaje.
«De anoche me quedo con las ganas de repetirlo.»
El viento le hizo esconder sus manos. En el bolsillo lo encontró. Un rectángulo de papel grueso con esas letras escritas a bolígrafo.
«¿Qué hice anoche?»
Pensó.
Nada.
Se había quedado dormido en el sofá.
La televisión aún hablaba cuando despertó.
No recordaba el final. Ni el camino a la cama.
Volvió a leer la nota.
Imaginó unas manos suaves. Vainilla, jazmín y sándalo perfumando cada trazo. Un suspiro a medialínea. Un deseo en el punto final.
Pero… ¿y si no era de la noche anterior? El fin de semana fue tranquilo, en familia.
El viernes salieron. Cenaron con Miguel y su novia, Andrea, a la que no conocían. Imaginó sus dedos entrando en su bolsillo. Demasiado despacio para ser un accidente.
Un momento… ¿y si la nota no era para él?
Unas manos ásperas escribiendo una nota. Canela, tabaco y pimienta acariciando las letras. Y la espalda desnuda de Elena, su mujer, arqueándose en busca de un suspiro.
No podía ser.
Pero la duda mordía.
Pensó en el juego de miradas. En cómo reía con los chistes de Miguel. En cómo desaparecieron un instante con la excusa de un cigarrillo.
No.
Ella no lo haría. Nunca con su mejor amigo.
Él tampoco.
¿Entonces quién? ¿Quién la hacía sentir así?
¿Quién lograba que abrazase cada letra trazada en el rectángulo de cartón?
El teléfono rompió su fantasía.
—¿Dígame?
—¿Usted es don Luis Jiménez?
—Sí. ¿Quién es usted?
—Soy el dueño del restaurante París. Estuvo el viernes pasado por aquí.
—Efectivamente.
—Le llamo para decirle que tenemos su chaqueta. Otro cliente cogió la suya por error… y me temo que usted tiene la de él. Son idénticas.
—Oh… cielos. ¿Y cómo saben que esa es la mía?
—Porque en el bolsillo está su cartera…
Silencio.
—…y algo más.

La memoria también cambia de chaqueta.
William Basinski & Janek Schaefer – … On Reflection

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