
Ya no recuerdo el color del mar.
Ni su brisa, ni el susurro de sus olas.
Sí, ya sé, lo tengo a un suspiro.
Lo esquivo cuando voy a verte.
Lo olvido cuando te tengo lejos.
Y quiero volver a sentirlo.
Como cuando estabas en mis brazos.
Que llevabas en el pelo su aroma.
Y tu piel salada llevaba su abrigo.
No por lejos te olvido.
No por cerca cierra mi herida.
En la costa de los espíritus se quedó varada,
en la soledad que espera,
en la corriente de lo que queda,
de lo que cambia en silencio,
en lo que ya no hay nada.
No por cerca me olvido.
No por lejos sangra mi herida.
Pero te sueño al horizonte
y me salen alas.
Mercan Dede — Ab-ı Hayat

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