
¡Ding!
El resplandor azul apareció en la mesita de noche.
María se dio media vuelta.
¡Ding!
—¡Joder…! —gruñó, todavía atrapada en el sueño.
¡Ding!
Sacó una mano del calor del edredón y agarró el móvil.
Una notificación.
G4br13l: Bendita tú eres entre todas las mujeres.
María frunció el ceño.
M: ¿Quién eres? ¿Y qué haces molestando a las tres de la mañana?
G4br13l: No temas. El Señor está contigo.
M: Aquí no hay ningún señor.
G4br13l: Claro que lo hay. Esta noche ha “obrado” en ti.
M: ¿Qué…? Venga ya.
Estampó el móvil contra el colchón y volvió a darse la vuelta.
¡Ding!
¡Ding!
¡Ding!
—¡Dios mío, qué pesadilla…!
Miró la pantalla otra vez.
G4br13l: No es una pesadilla, María. Estás llena de gracia.
M: Para gracia la poca que tienes tú. No sé de qué va esta broma, pero me estás cansando.
G4br13l: No es una broma. Y pronto podrás comprobarlo.
M: Entonces explícate. ¿Qué queréis de mí?
Hubo unos segundos de silencio.
Después apareció el mensaje.
G4br13l: Has sido la elegida.
María se incorporó lentamente en la cama.
—¿Elegida para qué?
G4br13l: Para concebir la segunda encarnación de Nuestro Señor.
Un sudor frío le recorrió la espalda.
—¿Me estás diciendo que estoy embarazada… y que voy a traer al mundo a un nuevo Jesucristo?
G4br13l: “He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá.”
(Apocalipsis 1:7)
—Ahora sí que me he perdido…
¿Qué coño queréis de mí?
G4br13l: Mañana comenzaremos tu presentación pública.
María tragó saliva.
G4br13l: Ya hemos preparado varios perfiles oficiales, acuerdos de colaboración y la campaña inicial.
G4br13l: Hay varias instituciones interesadas en colaborar con el proyecto.
G4br13l: El hashtag principal será: #SegundaVenida
María se quedó mirando la pantalla.
—Pero… ustedes no pueden hacer eso sin mi consentimiento.
G4br13l: La ley de Dios está por encima de la del hombre.
El cursor parpadeó unos segundos.
G4br13l: Además, todos los beneficios derivados del proyecto serán destinados a mantener el estatus que mereces.
G4br13l: No en vano serás la madre del Rey de Reyes.
María no respondió.
Miró la oscuridad de su habitación.
La ropa amontonada sobre la silla.
La pintura desconchada del techo.
Las facturas acumuladas junto al portátil.
Entonces llegó otro mensaje.
G4br13l: Millones de personas escucharán tu voz.
G4br13l: El mundo entero sabrá quién eres.
María sintió un nudo extraño en el pecho.
Y por primera vez en mucho tiempo… sonrió.
M: ¿De cuántos seguidores estamos hablando?

La salvación ya está en tendencia.
Depeche Mode – Personal Jesus

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