—Aquí Control. Veo un aviso de localización de objetivo. ¿Es correcto?
—Desde luego que sí, jefe. Menudo espectáculo. Es un espécimen de lo más apetecible.
—¿Indicios de acción?
—Nada, jefe. Impasible.
—¿Y la otra parte? ¿Cómo reacciona?
—Tampoco se ve muy… ¡Espera, espera! ¡Ha sonreído!
—¿¡Qué diablos le pasa a este chico!? Disparen testosterona, a ver si se anima.
—Aquí control de motricidad. Vamos para allá.
—Jefe, hay un problema. Hay mucho ruido… muchas luces… Se está distrayendo.
—¿Qué? ¡Hay que segregar noradrenalina, rápido!
—Perfecto, jefe. Objetivo en el punto de mira.
—¡Bien!
—Desde el sistema receptor de sonido no escuchamos nada.
—Eso también es buena señal.
—Avanzando sin contratiempos, nos encontramos al lado.
—OK, suelten vasopresina. Queremos verlo bailar.
—Sistema de coordinación preparado.
—Que no pase como la última vez. Quedó en ridículo de golpe.
—Sí. Contra la barra del bar.
—¿Cómo va la aproximación?
—Bueno, jefe, indican que la aspirante nos mira de reojo.
— ¿Sonríe?
—No deja de hacerlo, jefe.
—Bien, necesitamos más presión de sangre en el cerebro. ¡Rápido! Vamos a enfriar esto.
—Sistema locutor pide permiso para hablar.
—Eso es, muchacho. Invítale a una copa.
—¡Otra sonrisa, otra sonrisa!
—Bien.
—Jefe, un problema. Hay un tipo que la mira.
—Joder. Vamos a soltar un poco de oxitocina, a ver si reacciona.
—Jefe, movimiento, nos la llevamos a la pista.
— ¿Accede?
—¡Sí! ¡Está encantada! ¡A bailar!
—Bien hecho.
— ¿Sistema cardiovascular?
— ¡Aquí, jefe!
—Acelere el pulso.
—A la orden.
—Hay mucha distancia. ¿Qué pasa?
—Hay mucha gente, jefe.
—Tenemos que acercarnos más.
—Aquí sistema auditivo. Están poniendo una lenta.
—Perfecto. Sistema locomotor: agárrenla. ¡Ya!
—Oído, jefe.
—Sistema cardiovascular, esto es muy importante: sincronicen latidos.
— ¡Subiendo frecuencia!
—Extraordinario.
—Jefe, nos mira.
—Esta es nuestra oportunidad. Alerta todos los sentidos. Acercamiento. Testosterona. Sistema nervioso. Vamos a besar.
—¡Beso! ¡Beso!
— Acople en dos segundos.
—¡Beso! ¡Beso!
—Recepción activa. Acoplando.
—¡Beso! ¡Beso!
—Señores… La está besando.
—¡Jefe, jefe! Los de abajo dicen que si elevan el puente ya.
—Joder, qué desesperados. Que esperen un poco.

¿Es amor o es ingeniería biológica?
Joaquín Sabina – 19 Días y 500
Deja un comentario