

Cuando me inundo,
el sol se disipa.
El frío se vuelve estigma,
se degrada en sombras sin forma,
se filtra en órganos ocultos
que laten sucio,
sin disculpar palabras.
Segregando la culpa
en ventanales mustios.
Pero cuando sucede,
el brillo se vuelve sed
y el tiempo pausa su lamento.
Entonces,
te ves en mi duelo
y sonríes
mi silencio.
como si fuera tuyo.
Silent Poets – Asylums for the Feeling

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