Un hombre y un destino

Enrique es un buen tipo. 

—¡Hola! 

A Enrique le encantaba caminar por el paseo marítimo. 

—Qué aroma, el del mar. 

Le gustaba mirar gaviotas, sentir la brisa, contemplar el cielo rojizo sobre la marisma. 

—Y sacar mil fotos con el móvil. 

Y, claro, a Enrique le encantaba subir esas fotos a sus redes sociales. 

—Y que me den likes

Siempre terminaba en el bar de la esquina antes de volver a casa. 

—Muchos, muchos likes

Pedía bravas y una cervecita. 

—Y corazoncitos rojos. 

Pero hoy, el destino le tenía algo preparado. 

—Muchos, muchos… 

Esta noche Enrique iba a morir. 

—¿Perdona? ¿Qué? 

Sí, esta noche Enrique moriría, sin remedio, en su bar favorito. 

—De coña. Ni muerto entro yo en ese bar. 

Enrique entró en el bar como cada noche. 

—QUE NO, que me voy a casa. 

¡Enrique entró en el bar! 

—Que no quiero. 

Enrique, tienes que entrar en el bar. 

—Sí, claro, para morirme. 

¡Que entres! 

—Oye, ¿y tú quién coño eres? 

Soy tu destino. Y el destino está escrito. Hoy mueres en el bar. 

—Ajá. ¿Y de qué, listillo? 

De envenenamiento. 

—Joder, qué feo. Que uno con veneno se queda con la lengua fuera, ¿no? 

Una croqueta envenenada será la causa de tu muerte. 

—¿Croquetas? ¿Y quién me quiere matar con croquetas? 

Un hater de tus redes. Te odia tanto que ha decidido matarte con lo que más amas: atiborrarte de croquetas. 

—Como decía el poeta: “Caminante no hay camino…” 

A Enrique le gusta la poesía. 

—Ahí te quedas, destino. 

Oye, Enrique… te estás pasando el bar. ¿A dónde vas? 

—¡A casa! 

Pero que tienes que morirte, Enrique. ¡Vuelve al bar! 

—Claro, claro… 

Enrique subió las escaleras, abrió la puerta de casa. Allí lo esperaban. 

—María, ¿qué hay para comer? 

—Hombre, Enrique, llegas temprano y sobrio. 

—Sí, es que el bar ha dejado de gustarme. 

—Perfecto. Hoy toca croquetas. Te quiero ver comértelas todas. 

The Divine Comedy – National Express

¿Y si lo inevitable solo necesita un “no hoy”?

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Comentarios

4 responses to “Un hombre y un destino”

  1. Avatar de POETAS EN LA NOCHE

    ¡Pobre Enrique! Su destino le espera irremediablemente.
    Cuando empecé a leer, me comparaba con él, los paseos por el mar, ver a las gaviotas, ese olor a maresía, hacer fotos…
    Ya colgar en redes… Cada vez menos, tuve una época que hacía cosas en una plataforma muy de moda, unos videos casi siempre chistosos, pero le perdí las ganas a eso también.
    Ahora, cuando los veo me siento hasta ridícula, pero no los borro, ahí están, esperando su destino, como el pobre Enrique, jejeje jejeje
    Y es que, hay cosas que por más que uno las quiera evitar, siempre llegarán.
    Feliz domingo. 🌷

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    1. Avatar de DeOniros

      A mí me dio por la fotografía, y quise hacer un blog cuando todavía se hacían a mano. Pero claro, ni las fotografías eran muy buenas, ni sabía bien que contar. Eran fotos borrosas hambrientas de historias que, de haberlo hecho hoy, seguro que les habría sacado contenido. Quizás algún día me ponga a capturar movimiento y la IA que me hace las imágenes se quede sin trabajo. Pero está vez el problema no es la luz, más bien es el tiempo. Aunque espero tener más que el que le queda a Enrique en este cuento.
      Gratos sueños.

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  2. Avatar de BDEB

    A veces es fácil decir ese » no, hoy no me viene bien » otras el destino no nos deja elegir.
    Por si acaso seguiré cocinando yo las croquetas en casa 😂😂.
    Saludos Oniro.

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    1. Avatar de DeOniros

      Quién crea las croquetas, dirige su destino. Yo prefiero arriesgarme, vivir la aventura y probar las croquetas de los demás.
      Gratos sueños.

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