Condiciones

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La promesa se quebró, dejando un alma rota.

Él desapareció con el viento.

Ella quedó.
Acompañada de su soledad.
De mil preguntas en el aire.
De la desolación.

El horizonte se teñía de rojo. El bosque oscurecería en un suspiro.

Una lágrima no quiso resistir.
Se deslizó por su mejilla… y cayó.

—¡Ay! Ten cuidado.

No supo ver quién protestaba. Tampoco le importó.

—Encima, maleducada. ¿Qué tal un “perdona, chica, no te vi pasar”?

El resplandor la sacó de su trance. Una figura luminosa la miraba con los brazos en jarra.

—No puede ser…

—¿No, chica? ¿Por qué? ¿Tanto cuesta pedir perdón?

—¿Eres un elfo?

—¡Coño! ¡Y ahora me insulta! ¿Un elfo dice? Mejor llámame vaca.

—Perdona… ni siquiera creía que existieran personitas como tú.

—Tampoco soy una personita. Soy un hada.

—¿Las hadas conceden deseos?

—Claro. Ahora empieza el interés, ¿eh?

—En los cuentos dicen eso.

—Mucho Disney has visto tú. Pero sí… podemos conceder deseos. Con condiciones.

—¿Cuáles?

—Que sean merecidos. A los niñatos maleducados, ni uno.

—¿Y yo… me los merezco?

—Tal vez. Al menos pediste perdón. Una vez.
Pero… ¿la otra persona se lo merece?

—¿A qué te refieres?

—Vamos, cielo. He visto cómo el machirulo guaperas te dejaba con la lagrimita antes de largarse.

—Pero él no es mala persona…

—Y por eso te deja tirada.

—…

—A ver. Puedo hacer que ese hombre se enamore de ti como un poseso.
Pero… ¿es buena idea? ¿Por qué quieres estar con él?

—Tiene una mirada profunda…

—Está bueno.

—Camina decidido… te mira y te desnuda…

—Está bueno y está bueno. ¿Y cómo te trata?

—Me trataba como una reina. Después…

—La filosofía del mago, ¿no? Unos polvos mágicos… y desapareció.

—Tal vez.

La joven volvió a abrazar su tristeza.

—Mira, lo que tú necesitas no es magia. Es llorar una semana… y la siguiente, comerte el mundo en la pista de baile.

—Tienes razón.

—Ya tú ves.

—Pero… ¿todavía puedo usar tus deseos?

—A ver… cuéntame.

—¿Puedes hacer que se le caigan los dientes?

—…Qué hija de puta.

¿Mereces tu deseo?

Izal – La Mujer de Vede


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