Caricia de brisa helada…
No hay piedad en su mirada.
En sus dedos, mi vida.
(氷の風の戯れ…
彼女の視線に情けはない。
指先に私の命。)
No era suficiente abrigo.
Tampoco importaba.
Hacía días que caminaba siguiendo el sendero. Ese que una vez fue verde y lleno de vida. Ahora se estrechaba entre sombras de árboles muertos. Entre suspiros sin aliento de quien camina demasiado lejos.
Las estrellas anunciaron descanso. Exorcizó el frío con fuego y se durmió al momento. Mañana sería tarde para detener el cansancio.
Pero algo detuvo el sueño. Una presencia helada, un chocar de ramas, la pesadilla de un moribundo. Abrió sin ganas sus ojos cansados y vio la silueta de una sombra. Pero siguió durmiendo.
La luz no llegaba. El cielo estaba cubierto. Empezó su camino aun sin saber si el sol había salido. Tras él, el crujido del hielo quebrado.
Siguió caminando en silencio. Respiró hondo y aminoró el paso.
Caminaba flotando sobre la escarcha. Su bello rostro estaba helado. Sonrió, suave como el viento. Él se perdió en sus ojos azules y dijo:
—Te esperaba hace tiempo.
Le tendió la mano y se hizo el silencio.
ALI PROJECT – BArADiPArADicA
Yuki-onna: espíritu del folclore japonés que aparece en noches de nieve, bella y letal, atrayendo a los viajeros hacia su aliento helado.




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