El bar de las conejitas alegres

Published by

on

Interior de un bar con un barman vestido formalmente detrás de la barra, rodeado de botellas de licor. La iluminación es tenue y cálida, creando un ambiente acogedor.

—Por favor, camarero, una tónica…

Esa voz de pito en medio de la nada…

El camarero miró al frente. No vio a nadie.

—…Sin azúcar, si puede ser.

Plantó sus enormes manazas en la barra, se asomó al otro lado y allí lo encontró. Bajito, calvo, regordete, con su camisa blanca mal ajustada y su americana beis de talla pequeña.

—Aquí no tenemos bebidas sin azúcar.

—Pues un Bitter Kas.

—No tengo.

—¿Fanta de naranja?

—No.

—¿Cacaolat?

—Tampoco.

—¿Zarzaparrilla?

—Qué va. Solo servimos orujo, coñac y Anís del Mono.

—¿No tienen nada sin alcohol?

—Solo sangre.

—Bueno, mejor es nada. Póngame una.

El camarero agarró al hombre del cuello y lo golpeó contra el mostrador. Del líquido espeso que le salía de la nariz, llenó medio vaso de tubo.

—¿Y unas aceitunitas, por casualidad?

—Señor, ¿no se habrá equivocado usted de bar? El de las conejitas alegres está justo en la esquina.

—No, yo vengo aquí por la música. Escuché guitarras desgarradas y dije: «Vamos a recordar viejos tiempos».

—¿Guitarras desgarradas?

—Sí, hombre, sí. Como aquel grupo que cantaba eso de… Huevos con aceite…

—No los conozco.

—Sí, hombre, sí —respondió mientras se abría la camisa, haciendo saltar los botones.

Debajo llevaba una camiseta en la que salía un hombre disfrazado de mujer haciendo muecas. Arriba, una leyenda que decía Twisted Sister.

—No lo conozco.

—Oiga, esto en verdad no es un bar.

—Ah, no. Quién lo diría.

—Sí, pero no lo es. Es un centro de culto.

—¿Como una iglesia?

—Algo así. Los que adoramos a Satán.

—Anda, como mi primo el Osborne.

—¿Ozzy Osbourne es tu primo?

—No, se llama Bertín. No lo dice, pero es satánico. De ahí su éxito. Hizo un pacto con no sé qué demonio.

—Perdone, pero no me consta en la lista —interrumpió una cabra que pasaba por ahí.

—No le haga caso a Baphomet, ya va borracho.

—Yo pensaba que los sitios de culto satánicos eran más… ostentosos.

—Y lo eran.

—¿Y qué pasó? ¿Hay restricciones en los pactos?

—Lo que hay son recortes de presupuesto.

—¿Ya no hay fondos en el infierno?

—Bueno, no hay tantos creyentes… A menos almas, menos de todo.

—¿Y adónde van las almas ahora?

—Al bar de las conejitas alegres.

—Uy, pues déjeme ver si allí sí tienen tónica light. Esta sangre sabe a moco.

Un símbolo con una cabeza de cabra y un fondo de pentagrama.

Baphomet también tenía sus días malos

Twisted Sister – Huevos con Aceit… Estooo «We’re Not Gonna Take it»


Descubre más desde El descanso del Onironauta

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


Previous Post
Next Post

, , ,

4 respuestas a «El bar de las conejitas alegres»

  1. Avatar de CatBallou

    Un grupo gallego hizo una versión de esta misma y la llamó «Cheira a cona baby», que mejor ni te traduzco.

    1. Avatar de DeOniros

      Juer,, pensándolo bien, los huevos fritos no huelen mal. Si son fritos pero aseados, claro. Yo quiero escuchar esa versión. Lo que no inventen los gallegos….

        1. Avatar de DeOniros

          Los andaluces somos mas bestias que el yogur de cazón en adobo, pero los gallegos no se quedan atrás. Lo que me ha sorprendido, es que, como mi gallego no es muy fluido, he tenido que buscar la letra. En internet están hasta las partituras de esta canción.
          Habría que hacer un recopilatorio por comunidad XD.

Deja un comentario


Descubre más desde El descanso del Onironauta

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo