
Las siete en punto.
Hora de cerrar. Una sonrisa en la cara imaginó un descanso prometido.
Manuel agarró su nuevo dispositivo de comunicaciones, se lo echó en el bolsillo de la chaqueta y salió al frío de la calle. Vivía cerca. Un paseo por la avenida principal y ya estaba en casa.
Las tiendas, con sus luces de guerra, todavía aguantaban abiertas al menos una hora más. Se asomó a un escaparate. Miró las zapatillas de deporte que tanto le gustaban y, de pronto, escuchó una voz que lo saludaba.
—Hola.
Al girarse, se encontró con la mujer de sus sueños. Su cabello brillante se ondulaba con un viento que no existía. Tras unos segundos de conmoción, se decidió a responder.
—Hola.
—Es preciosa, ¿verdad?
No comprendía a qué se refería. Su cara reflejaba extrañeza.
—Las deportivas, digo.
—Ah. —Sonrió—. Sí, sí. Son mis favoritas.
—A mí me sientan genial. —Dijo, enseñando su larga pierna.
—¡Ostias, las tienes! —sonrió, sin mirar exactamente a las zapatillas—. Pero son tan caras…
—Es que, con el equipamiento que tienen, es normal. Mira. —Le enseñó la pantalla portátil de su dispositivo—. Conectan con una aplicación que mide la presión de pisada… cuando varía el terreno, ajusta la cámara de aire…
—Lo sé. A mí me encantan. Pero se me van de presupuesto.
—Pues tienen un sistema de financiación que es genial. ¿Sabes cuánto pagarías al mes?
—Oye… ¿tú trabajas en la tienda?
—¡Ah, no! ¿No me conoces?
—Pues no tengo el gusto.
—Ah, claro. Eres nuevo. Soy Zenya, la IA de tu dispositivo Aelya Connect.
—¿Qué? Pero si yo no te he llamado.
—Claro. Pero tienes una suscripción gratuita, ¿verdad?
—Sí, claro.
—Pues la suscripción gratuita está sujeta a publicidad. Si te suscribes a premium, podrás liberarte de todo esto…
y desbloquear algunos de mis… encantos.
Su sonrisa pícara se desvaneció con su imagen.
Manuel volvió a mirar el escaparate.
Las zapatillas seguían allí.
Pero ya no eran lo más caro.

Si no pagas el producto… lo eres.
Korn – Y’all Want a Single

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