Etiqueta: bloganuary
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El Hada Madrina
Las prisas del día a día, la presión en el trabajo, aquella sensación de necesitar un respiro, hacía que, todas las mañanas, a la misma hora, ella se encerrara unos diez minutos en el baño de la oficina. Respirar profundo unos minutos y dedicar tiempo a imaginar algo bonito era…
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El Círculo

Kendra invoca cada jueves a Acham, un demonio de voz dulce y ojos que derriten defensas. Lo ha estudiado, lo ha escuchado, casi lo ha querido. Pero cuando él le pide romper el círculo —esa frontera entre la magia y la muerte— la intuición y el deseo comienzan a pelear…
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Hormonas Cafres

Hola, amigos, soy el doctor Grifunder de Fru. Mis colegas y yo, especialistas en endocrinología, llevamos una importante investigación en la Universidad de Chewsntown de Massachusetts que revolucionará el concepto que tenemos sobre las hormonas. Todos sabemos que las endorfinas y la oxitocina tienen unos efectos de lo más deseados,…
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Pelota percutada

– ¡Camarerooooooo! – Sí, ya va, ya va, cervezas de las que os gustan a los enanos. – Oye, camarero, ponéis aquí algún aparato para ver partidos de Pelota Percutada. – Aquí solemos hablar más que ver pantallas, pero veré que se puede hacer. – Pues sería genial. Se te…
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El Silmarillion

¿Qué libros te gustaría leer? Este libro de Tolkien es una pieza indispensable de mi biblioteca. Ejemplar de tapa dura, ancho y robusto, es capaz de sujetar a los demás libros. En innumerables ocasiones he intentado leerlo. Imposible misión que no llega más allá de la página 73, mi cabeza…
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El día de las medusas

Desde que aterrizamos hemos luchado codo a codo por sobrevivir y míranos ahora. Levantando cabeza. Empezamos a conocer Nueva Tierra.
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Cazador de Sombras

La Sombra es ese lugar donde se ocultan los execrables entes que habitan en las pesadillas y en esa casa había muchas. Una vieja cabaña de agrietada madera con retorcidas formas, oscurecida por el peso de la condena que soportaba. Era ese lugar donde los sueños se convierten en pesadillas.
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La ciudad en mi ciudad

Allí no llega el brillo azulado, el fervor óptico de las disputas de miradas, pero sí el encanto ciego de niños manchados, que sueñan con ser eternos entre mariposas de barro.

