Turno aplazado

Sístole.

Diástole.

Marcaba así su condición de estar vivo,
con el pulso enturbiado por el zumbido de las máquinas.

Sístole.
Esperaba.

Diástole.
Miraba a su alrededor, buscando quién era.

Sus pasos no hacían ruido esta vez.
No había violencia.
Ni gritos.
Ni miedo.
Solo espera.

Sístole.
Lo había encontrado.

Diástole.
Respiraba pausado.

Observó sus ojos cerrados.
No pedían clemencia.
No suplicaban nada.

Se acercó sin temor.
Afiló su guadaña.
Esperó.

Silencio.

La música vital cesó un instante.
Comenzaba su labor.
Su mano oscura se aproximó al cuerpo
para llevarlo lejos.

Muy lejos.

Pero las máquinas llamaron.
Urgencia de sueros.
Prisas eléctricas.
Alarma.

Lloraban fuera.
Gritaban dentro.

En un segundo abrió los ojos.
Se miraron.
Sostuvieron el instante.
Sonrieron.

—Nos veremos en otro momento.

Sístole.

Diástole.

Héroes del Silencio – La chispa adecuada

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Comentarios

2 respuestas a «Turno aplazado»

  1. Avatar de Marcos B. Tanis

    Estupendo, me gusta este tipo de relatos donde la tensión y lo enigmático se llevan de la mano desde la primera línea.

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    1. Avatar de DeOniros

      Para mí son una chispa explosiva. Tanto al leer el de alguien como al escribirlo. Quien tuviera tanta imaginación para que salgan más a menudo.
      Gratos sueños.

      Le gusta a 1 persona

Susurra al abismo. Alguien, en algún sueño, escuchará.