Diario de un soñador lúcido Capítulo 26: Desyria

Querido diario. 

Ya lo había visto antes. Una mente capturada por las sombras. Una obra de Dante en el interior del subconsciente. Un cielo negro, iluminado por relámpagos y un suelo yelmo, agrietado. No quedaba nada de la selva imaginada, tan solo la casa-árbol se vislumbraba de lejos. Como una sombra retorcida llena de espectros demoníacos.  

Por fuera, el aspecto tampoco era distinto. Unos padres sorprendidos permitieron la visita. Entre maquinas, en un Hospital de Oslo estaba ella. Un tanto distinta, no sé si por el contexto o simplemente porque no era Desyria, era Ingrid.  

Le dijimos a sus padres que yo era el novio español. Por suerte, la idea les resultó tierna y pensaron que quizás era clave para la recuperación de su hija. Nos contaron que no había síntomas previos. Solo un día no despertó. Los médicos dijeron que estaba en un estado parecido al coma, pero que presentaba una fase rem anómala. No sabían lo que tenía. Nosotros sí. Inventamos que conocíamos a un médico importante. Que se pondría en contacto con el hospital. Algo que ya habíamos planeado. 

– Ave Maria, piena di grazia, povera ragazza! 

Incluso la retorcida mente de Ikeros no pudo más que lamentarse. Los padres de Ingrid estaban intrigados por la vida secreta de su hija. Hasta un cura italiano había venido a verla. ¿Sus viajes por España le había vuelto devota? 

– Tendréis una puerta hacia el sueño de la ragazza. Solo he de dormir un rato. Cuando queráis comenzamos.  

Quien lo hubiera dicho. La acción comenzaba al apagar la luz de la habitación del hotel. Inspiré profundo y me dejé llevar por la esencia de Morfeo. En el jardín de puertas volvía a estar la puerta verde que llevaba al sueño de mi amiga. Solo que había cambiado.

Ahora estaba agrietada, envejecida y oscura. 

Oscura como las pesadillas. 

Lucifer – Bring Me His Head

No todos luchan con los ojos cerrados.
Y no todas las guerras se ganan soñando.

Diario de sueños

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Comentarios

2 responses to “Diario de un soñador lúcido Capítulo 26: Desyria”

  1. Avatar de Esther

    Muy bueno, Excelente rosa la de la conclusión, añadiría que la esperanza hay que conservarla verde para que no se le pudran las puertas a los sueños… del salvador ;)))

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  2. Avatar de DeOniros

    Corazón verde de esperanza ecológica entonces, más nos vale que no anden pudriéndose las puertas. Luego huelen los sueños a cantina de extraño uso. Y yo quiero limpias hasta las pesadillas.
    Gratos sueños.

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