Este texto surge como parte del reto Escribir Jugando del mes de Enero, una invitación a leer la carta del cuarzo rosa desde la emoción y la resistencia al amor. Animaos y participad.

Esta vez, el amor se le presentó en forma de gato siamés,
ronroneando entre caricias y agasajos.
En el pasado fue distinto.
Tomó forma de caniche ladrador y poco mordedor,
de serpiente escurridiza, lengua bífida,
incluso de un león feroz que caminaba siempre cansado
y miraba distante, ajeno.
Pero ahora era otra cosa.
Tenía un color translúcido, como el cuarzo rosa,
y llevaba el perfume leve de una flor de beech recién abierta.
Acarició la idea como un sueño sin sentido
y, a la primera oportunidad, huyó sin remedio:
no fuera a despertarse el león
y acabara con todo.
Travis Birds – Una Romántica

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