
Sin darme cuenta, pasé a su lado, mesura de prisa, entre la preocupación por llegar y el cansancio recorrido. Al cruzar sentí su mirada azul cielo de verano. Con un soplo de brisa, al dejarla atrás, noté la presencia de su aroma, que tatuado en el aire persistía suspendido.
En un fundido al blanco de mi mente, mi cordura se hizo pequeña y preguntó por su cabello brillante que, de tan lejos, quedó ausente.
Robert johnson – Cross Road Blues
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