Etiqueta: Silencio

  • Brisa

    Brisa

    Soy aire,
    mensajero invisible,
    cálido y frío,
    susurro inerte, silbo latente,
    caricia de olvido.

    Me enredo en tu pelo,
    Ábrego herido,
    me arrimo a tus mejillas.
    Me inspiras, prosa prohibida,
    arrullo de vida.

    Tu mirada, mar de tinta,
    azote de risas,
    de golpe me exhala.

    De pronto.

    Pero siendo brisa,
    me voy con el viento.

    Maria Arnal i Marcel Bagés – Tú Que Vienes a Rondarme

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  • Nada en un átomo

    Nada en un átomo

    Nada.

    En ese momento no había nada.
    Nada comprimido en un átomo
    que colapsó en una décima de segundo.

    Y estalló.

    Y se expandió.

    Y se quedó helado.

    Del frío salió el calor.
    El calor se transformó en materia.
    Y la materia comenzó a emitir un sonido constante.

    Tic tac.
    Tic tac.

    Las partículas giraban rápido y chocaban entre sí.
    Se agrupaban y se dividían,
    formando filamentos que se entrelazaban.

    Giraban y se expandían, formando nubes de materia energética,
    iluminando el espacio creciente.

    Espirales.
    Órbitas.
    Caos sincronizado.

    Cuerpos rocosos empujados al infinito,
    avanzando, expandiéndose
    en la oscuridad interminable.

    Hasta que no hubo cadencia.

    La inmensidad se volvió fría y dispersa.
    El tiempo se congeló.

    Las estrellas se apagaron
    en explosiones de hielo.

    La inercia se acabó.

    Y empezó a caer.

    A contar los segundos hacia atrás.

    La roca volvió sobre sus pasos,
    disgregándose en llamas,
    acumulándose de nuevo en el espacio.

    Cada vez más pequeño.

    Cada vez más caliente.

    Cada vez más denso.

    Colapsando en sí.

    Nada.

    Nada en un átomo.

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  • Ausente

    Ausente


    Hoy no estoy.
    Bueno, sí estoy,
    pero no me muestro.

    Andaba entre brumas de un día sin letras,
    nubes lentas,
    ganas de quererme escondido.

    Pero no lo consigo.

    Entre sábanas me olvido.
    Me señalo herido
    por no abrazar mis palabras,
    por no querer engarzar el hilo.

    De tanto bordar
    se me endurecen los dedos
    y me lloran los ojos.

    Hoy ganó el frío.

    Mejor me quedo aquí.
    Escondido.

    A Winged Victory For The Sullen – Steep Hills Of Vicodin Tears

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