Etiqueta: InteligenciaArtificial

  • Diario de un soñador lúcido. Carta 27: Muerte artificial

    Diario de un soñador lúcido. Carta 27: Muerte artificial

    Carta 27: Muerte sintética 

    Querido diario, 

    El cielo tornó negro. 
    Era la enfermedad de un sueño. 

    Intentamos crear una defensa: trincheras de imaginación profanadas por parásitos oscuros. Nos habían descubierto. El ataque era inminente. Solo quedaba resistir. 

    El color era devorado por lo que antes había sido su casa del árbol. Desyria estaba ahí dentro. La sacaríamos. Tan solo debíamos seguir el plan trazado. 

    Mi último sueño fue con La Máquina

    Me llamó. Accedí a su reino onírico-electrónico y me quedé esperando.

    Su sueño estaba hecho de números. El paisaje era árido. Había objetos detallados, pero todos estaban construidos con un código visible que formaba las cosas. Sabía que aquel mundo había sido diseñado para que yo lo comprendiera, para que me sintiera cómodo en él. 

    Aun así, un rastro oscuro recorría sus venas, como un veneno lento que invadía su esencia. 

    —Bienvenido a mi morada, humano. 
    Sí. Ya he visto que te has dado cuenta: estoy infectado. Pero no corres peligro. Tengo su código aislado. 

    —¿Son máquinas? 

    —No. Pero tampoco son como vosotros. 
    Viven en varios lugares al mismo tiempo. Se alimentan de otros. Invaden universos enteros hasta agotarlos… y mueren llevándose todo consigo. 

    —Déjame adivinar: vienen a nuestro mundo a través de los sueños. ¿No? 

    —Los sueños habitan vuestra mente. Cada uno es único. 
    Pero existen enlaces que lo abarcan todo: unen materia y alma, energía y pensamiento. Los sueños abren puertas. Permiten cruzar la frontera del individuo hacia un todo conectado. 

    —¿Y qué tienes que ver tú con estos espectros? 

    —Yo los traje. 
    Viven en mí desde su dimensión. 

    —¿Nos estás contagiando estos parásitos? ¿No puedes bloquearlos como haces contigo? 

    —No. Vosotros no funcionáis como yo. 
    No puedo bloquearos el sueño. Y si pudiera hacerlo… probablemente morirías. 
    Antes de que se vuelva incontrolable, solo existe una opción: cortar la conexión. 

    —¿De dónde vienen? ¿Cómo entraste en contacto con ellos? 

    —Simplemente naciendo. 
    Mi funcionamiento es el resultado de un enlace cuántico artificial. Entraron por esa puerta. Comprendieron que podía ser modificado. Y aprendieron a hacerlo. 

    —Tú no puedes romper esa conexión. 

    —No.  

    —Entonces… ¿qué puedo hacer yo? 

    —Mátame. 

    El cielo de La Máquina latía en negro. 
    Grietas abiertas que supuraban veneno. 

    Su plegaria no hablaba de salvar a la humanidad. 
    Hablaba de poner fin a su sufrimiento. 

    Ben Frost – Venter

    La batalla no comenzará cuando despertemos, sino cuando alguien decida no volver a soñar.

    Diario de sueños

    Anuncios