
– … Lo reconozco, son muy buenos, o mejor dicho, entonces eran muy buenos, no lo vamos a discutir, pero cambiaran…- El joven me miraba ya con aspecto cansado, aparentaba la figura del que soporta el sermón de misa la mañana del domingo. Víctima de una educación severa, no tenía más remedio que escuchar a los adultos-… El primer paso será dentro de poco. ¡Van a sacar un video! – Hice una breve pausa y me miré el casio que tenía en la muñeca – Probablemente ya lo hayan sacado, pero como tú sabes, aquí todo llega tarde.
– Que mas da que hagan un video, son los mejores…- Respondió el chaval que empezaba a enfadarse.
– Y será el primer paso —expliqué yo interrumpiéndole—. Se volverán comerciales. ¡Horriblemente comerciales!
– ¡Eso no me lo creo! – En la mirada del chico se notaba un atisbo de rabia reprimida.
– ¡Que sí! Que te lo digo yo, dejarán su estilo, dirán que harán música para un público más adulto, que los tiempos cambian.
– ¡Colega! Estos tíos son los más auténticos…-
– Si ya, pero poderoso es don dinero, hasta en internet salió una foto donde salen vestidos de Armani…- El jovencito me miro con cara de haber dicho una palabrota, tal como ácido ribonucleico o ministerio de hacienda.
– ¿Qué es internet?
– Eso no importa, la cuestión es que harán, y no muy lejos, un año, creo, canciones al más puro estilo comercial.
– ¿Como Bon Jovi?
– Peor.
– … ¿Y vienes del futuro, con un esfuerzo enorme por el traspaso de entidad y ese proceso cuántico que cuentas, para influir en mis gustos musicales?, ¿has venido solo a eso?
– A ver, niño, apunta 15,23,28,30,42 complementario 38 Reintegro 01- Mientras terminaba la frase, notaba cómo mi mente se desvanecía y tomaba consciencia en otra realidad…
– … Y así fue como empecé toda mi fortuna…
– … Abuelo, ¿y qué paso con los dos primeros saltos? ¿El experimento eran tres saltos, ¿No?
– Ah, sí, en el primero me comió un carnotaurus. En cuanto llegué a la época del cretáceo, no me dio tiempo de ver más que un montón de dientes. – Dije pensativo – En el segundo llegó la inquisición, que parece que tenían destacamento en todos los pueblos con más de 500 habitantes y me encerraron en una mazmorra hasta el día de mi ejecución, experiencia que hizo querer olvidarme de viajes al pasado.
– ¿Y el futuro, abuelo?
– No sé… no le encuentro gran diferencia… Los coches siguen sin volar… Y yo estaré hecho un carcamal.