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Criaturas de la noche
Ese fastidioso olor, deshecho de estar vivo.Al menos ella lo estaba: fieramente viva. Caminaba sola, desprendiendo su aroma a soledad, arrogancia y afán de libertad. Tanto, que tuve que asomarme a verla. Y ahí la encontré: casi desnuda en un peligroso bosque, desafiando a los espíritus eternos de los árboles más viejos. Quise acercarme de Read more
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Manual práctico para dinosaurios antediluvianos sobre tribus urbanas modernas.
Hola amigos, bienvenidos a mi canal de Facebook Watch “Aprendiendo modernidades para Seniors Maduros,Obesos y Obtusos.” Que maravilla de juventud, lo que evolucionan con la tecnología y lo raros que se están volviendo. Y es que en nuestra época de jóvenes alocados las tendencias eran más claras, más puras y sobre todo, más duraderas. Esto Read more
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Haiku de mi destierro
Lluvia indecisa, rompete en hojas, suspirando herido. — Me quedé sentado, viendo amanecer tu mediodía.Aquel verano se quebró en un octubre frío, de gotas dispersas y lamentos sombríos.Recordé el perfume a jazmín de tu ausencia,el conjuro de tus labios, invocados en visiones arcanas con orejas de gato.Apareció el viajero, y quise creerlo real.Ahora vuelo —de Read more
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Zona de Confusión
En las barricadas, un militar con un walkie gritaba sin cesar. Estaba tumbado en el suelo, recostado sobre los sacos, aunque no tenía aspecto de herido. Un poco más alante, el mundo era un caos: humo negro que se enroscaba en espirales, disparos de ametralladora que resonaban como tambores, sirenas azules que cortaban la oscuridad Read more
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El aura de tu sombra
Se estremecía en el frío de la ventana,incordiando a la lluvia,predicando a la luna llenaque sin mí no era nada. Se estremecía en el ocaso,en el brillo de las estrellas,en la lejana sombra,de aquel cirio de llama apagada. Gritando auxiliodonde ya nadie le escuchaba. Release the Bats – The Birthday Party Read more
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Ranas rojas en la ciénaga
—Tienes que ir, Anuk. —Claro, Zarnilla… pero ¿de dónde sacamos el jodido dinero? —Yo tengo esto. El suspiro de Anuk se perdió en la penumbra. No había otro remedio.—A ver qué comemos estos días… —murmuró, con un filo de resignación. Sacó del frasco dos luciérnagas, quizá tres. Sus diminutas luces palpitaban como corazones de cristal. Read more

El Blog del Onironauta
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