Categoría: sueños

  • Los hilos de la marioneta.

    Sugerencia de escritura del día
    Describe algo que hayas aprendido en el instituto.

    Siempre he pensado que los de arriba nos quieren pobres. Sí, los de arriba, aquellos que tienen poder, las sociedades que dominan el mundo creando multinacionales inmensas que contienen más capital que algunos países. Y que, para mantenernos pobres, usan la publicidad.

    Nos envían publicidad con miles de productos inútiles con la única intención de que compremos, que sigamos consumiendo y quedemos totalmente sin dinero. De tal forma que, adquirimos el último teléfono móvil del mercado, los vaqueros de la marca más cara, sombra de ojos con brillantina, una suscripción a los grandes éxitos musicales, lo que antes llamábamos radio y que era gratis. Además, tienen una gran inventiva para crear productos innecesarios.

    Pasa el tiempo y te das cuenta de que tu amigo Julián se ha comprado un teléfono superior al tuyo. Pero ya no te queda dinero y lo compras financiado. Empiezas a hacer cuentas tras varias adquisiciones y nos encontramos con que, con los servicios y créditos que tienes que pagar, a duras penas te da para alimentarte a base de judías con arroz. Sin aceite ni verduras, porque los precios se han disparado.

    Ocurre que, al cruzarte con Julián, te observa. Llevas un móvil de alta gama, unos pantalones de marca descoloridos y dañados por el tiempo, y una malnutrición que se ve reflejada en tu figura y cara de pocos amigos. Contra toda lógica, empieza a convertirse en tendencia. Ese outfit desgastado comienza a causar furor en las redes, las marcas comienzan a cobrar cantidades monumentales por ropa vieja y rota, ademas la anorexia se vuelve una moda con imitación en el gimnasio.

    Siempre he pensado que los de arriba nos quieren pobres, pero no para tener más riquezas o poder sobre los demás, pienso que simplemente nos quieren pobres para reírse de nosotros. Los que dominan el mundo, a mi entender, deben de ser personas aburridas que quieren convertir el mundo en un reality televisivo donde fluyan las traiciones, envidias, enfrentamientos y reconciliaciones, ya que, de tanto aspirar por el poder, no han tenido tiempo de tener una vida propia y se sienten tristes y desesperanzados. 

    Marilyn Manson – The Beautifull People

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  • Saludos desde el futuro.

    Sugerencia de escritura del día
    Describe un cambio positivo que hayas hecho en tu vida.

     – Eh, hola.

     – ¿Yo?

     – Si tú.

     – ¿Quién me habla? ¿Quién eres?

     – Soy tu yo del futuro. De dentro de 20 años.

     – ¿Y cómo que no te veo? ¿Me vuelvo invisible?

     – No atontado, los viajes en el tiempo son físicamente imposibles. Me pongo en contacto conmigo, o sea, contigo, por medio de una regresión mental.

     – Anda la hostia. ¿Se puede hacer eso?

     – Por lo visto sí. Todo era intentarlo.

     – Vale, ¿qué me va a pasar?

     – Verás, tú estabas con Paula, ¿no? 

     – Sí, he quedado ahora con ella.

     – Pues vete olvidando, te va a dar calabazas, le gusta Jorge, ese que sale de copas contigo.

     – No, ¿mi amigo Jorge? ¿Cómo ha podido?

     – Bueno, todavía no ha podido, pero podrá. Así que vete haciéndote a la idea.

     – ¿Y si lo alejó ahora qué puedo?

     – No sé, pero después de Paula conocerás a Marta, que será increible. 

     – Entonces mejor que siga las cosas como están, ¿no?

     – Pues bueno… A los cinco años se va con otro.

     – No jodas, ¿con quién?

     – Con Jorge. 

     – ¿Otra vez Jorge?

     – Sí. Te sigo contando, tendrás un hijo con Julia.

     – ¿Con Julia, la de la tienda de móviles?

     – Sí. Pero resulta que en realidad no es tuyo… es de…

     – ¿De Jorge?

     – Sí. De todas formas, no es mal tipo. El psicólogo nos dijo que era el síndrome de Schubeuessen. Nos toma como figura paterna porque su padre se fue a comprar tabaco y nunca volvió. Luego desarrolló una especie de complejo de Edipo.

     – ¿Le pagaste el psicólogo?

    – Sí, ves ahorrando.

    – Pues nos está jodiendo la vida.

     – Bueno, en realidad no, ahora eres feliz.

     – Hemos encontrado el amor al fin, ¿no?

     – Sí.

     – Vale, con Jorge, ¿verdad?

     – No, hombre, ¿cómo va a ser con él?

     – Entonces, ¿con quién?

     – Con la hermana de Jorge, por lo visto es con la única persona que no quiere estar. Síndrome de Príncipe destronado parece ser.

    – ¿Alguna solución?

    – Anda apunta, 13,17,45…

    The Beatles – With a Little Help From My Friends

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  • Paseo por la playa

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Cuál es la manera más divertida de hacer ejercicio físico?

     -Fíjate, Lua, fíjate cómo cae el sol.

    La perra, ajena a las palabras de su compañero de paseos, ladraba juguetona a las olas rompiendo.

     -Es el mismo sol que se puso en estas playas cuando, hace mucho tiempo, los fenicios desembarcaron aquí. Construyeron un canal para comerciar.

    Lua, cansada de correr por la orilla, se sentó a la vera de su amigo, escuchando su discurso atenta, como si le importara. Ladeaba su cabeza para comprenderlo mejor.

     – Bajo el mismo sol caminaron por aquí romanos y árabes, personajes como Cabeza de Vaca y Cristóbal Colón, Incluso Hércules, según la leyenda, se paseaba por aquí.

    La perra se echó entre las piernas de su compañero de viaje, sabía sin entenderlo que ahora es cuando más necesitaba su cercanía.

     -Este mismo sol, Lua, nos vio a Sofía y a mí pasear de la mano. Hasta hace poco. No pasaba una semana entera, sin al menos asomarse un día, a ver cómo el sol se escondía en este mar tan antiguo. 

    Ella lo miraba con pasión, con la gratitud de quien pide comida, la cercanía de quien necesita el calor al comienzo del invierno. En un segundo se le escapó un gemido.

     – No llores, Lua, no pasa nada. 

    El viejo señaló la primera estrella que empezó a brillar. La perra siguió con la mirada el rastro de su dedo. En su dedo un anillo brillo, con el reflejo de una luna llena de plata, que había cogido relevo al sol. 

    El anciano empezó a disolverse en el sereno del camino, su cuerpo se iluminó y pequeños fragmentos de él ascendían, como las volutas del fuego en una hoguera.

     – Vamos, Lua, ves a casa, dile a Sofía que la quiero. Ah, y que no sea tacaña con tu comida…

    Ya no era más que un resplandor cuando la perra dio la vuelta y se alejó corriendo. Contaría a su humana lo que había pasado, pero solo comprendería que lo echaba de menos.

    Spiritbox – Crystal Roses

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  • Hace mucho tiempo…

    Esta es mi aporte para Escribir Jugando del mes de abril del blog de Lidia. Las bases están aquí. Animaos y participad.

    Antaño, cuando los ogros perseguían doncellas y los dragones manejaban el espacio aéreo con la ayuda de duendes controladores, la luna era más grande. Bueno, la verdad no es esa, en realidad estaba más cerca.

    Aunque sí, todo era más grande en esa época. Los dinosaurios eran enormes, había gigantes de un solo ojo, hasta los átomos eran grandes, los podías ver orbitar alrededor, pero encogieron allá por 1590, cuando inventaron el microscopio.

    Los relatos, sin embargo, eran diminutos. Esta era la historia de un príncipe que salió de su castillo y lo aplastó un diplodocus con la cola.

    FIN.

    The Smashing Pumpkins – Tonight, tonight

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  • Telaraña de tinta

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Qué animales son las mejores/peores mascotas?

    La conocí una noche de luces brillantes conectando mentes, rima fácil en letras de Shakespeare y elegancia grotesca de tambores lejanos. Me fijé en su mirada atenta, ardiendo en verde, en su pelo ondeando al viento, lento a pesar de las prisas y de su marca en el hombro de una enorme tarántula grabada a tinta.  

     Al poco tiempo nos cogimos de la mano y gritamos atentos al escenario, nos sabíamos todos los versos y cuando no, nos comíamos a besos, hasta pasar de tonada, o hasta que nos acordábamos de la gente a nuestro lado que empujaban de envidia al ver nuestras caricias sin importancia ajena. 

    La luz encendió nuestra necesidad de intimidad, una mirada cómplice con una invitación a una copa. “Vamos a mi casa”, me dijo, “ahí son más baratas”. Cruzamos la calle de los enamorados, buscando fuego en la parada del metro, contando segundos en el trayecto.

    En el portal un beso, entrando desenfreno, arañamos el sofá, volcamos la pecera, dimos cuenta del suelo. Nos amamos hasta la luz del sol, no hasta decir basta, hasta quedarnos secos. 

    Sin tiempo para dormir, quiso contarme un secreto, me dijo que me lo enseñaría, que esperara un momento. Esperé un instante y solo recibí un grito, escuché un misterio de un vivero tumbado. ¿Sería aquello que tiramos de tanto amor? 

    Sí, estaba en lo cierto. Estaba encima de mí, trepando lento, sus patas peludas subían por mi pecho. Lullaby, vino a mi mente, al ver la araña tatuada en el brazo de ella caminando por mi cuerpo. Ese era su secreto, alimentaba a su mascota con las sobras de sus amantes.

    (Se deshizo en risas luego)

    The Cure – Lullaby

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  • Salir huyendo.

    Sugerencia de escritura del día
    Describe un cambio positivo que hayas hecho en tu vida.

    Tu mente era una mancha de tinta tirando a china, sangrando gotas gruesas en el mar de las mil dudas que se deslizaban gritando espacio. Lamentando heridas de claustro sin ventana que, presa del fervor procesado a vírgenes llenas de gracia y salero de poco peso, pues resultó que no llegaban ceros para el cambio de tus hábitos, de pasarela camino a la playa, de bronce extendido por el culto al cuerpo rendido.

    Así que salté del barco en marcha a buscar la marea, me rodeé de ruido blanco en vez de hundirme en brea, me escondí en la arena por no ver el sol.

    Tal vez debí esperar tu boca, aunque sé cómo roncea, parar frente tu falda y ver cómo vuela, pero no es buena idea, mejor digo adiós.

    Si vuelvo y me desangras, yo todavía herido, me pierdo en la constancia del andar de tus latidos, de las curvas de mi huida y esas piernas larga que de finas no terminan si en sueño las conservas.

    Por eso, escapo en silencio para recorrer otras tierras. Para sentir frío en caricias de noche, calor en ríos lejanos, donde brillan estrellas ajenas y se hacen cálido el olvido. Donde la paciencia es un sobre sin carta que espera respuesta y la miel sintética escribe ceros al color de piel pintada.

    El columpio Asesino – Que No (Deluxe)

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  • La alegría se equivocó de estación y se bajó en otoño, dejó confusas notas de saxofón de una triste melodía envuelta en llanto. Volverá octubre a volar en primavera, como aquellos pájaros oscuros colgados de mi terraza, que en mi cabeza revolotean, alimentados por las luces del son oscuro que en la penumbra mora. 

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  • Me recuerdo

    Me recuerdo perdido en tu mirada, observando el mar con la mente fijada en momentos que no serán. Destruyendo instantes de mi memoria, con la rabia de una fotografía rota que, sabiéndote cerca y queriéndote lejos, prefiero rasgarte de mi lado y exiliarme lejos. 

    Muy lejos, a donde las canciones mandan las lágrimas a secar con alegre rasgar y voz quebrada, sintiendo tu caricia ardiendo en brazos de otra dama. Al lugar que las leyendas mandan a morir a sus héroes en boca de terroríficos monstruos, huyendo sobre la sombra de una silueta en llamas. Prefiero mantenerte en el olvido y permanecer soñando el recuerdo.

    Me recuerdo perdido en tu mirada y terminé siendo verbo.

    Los Planetas – Prefiero Bollitos

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  • Rejuvenecer.

    Que poco a poco fuera recuperando la salud no lo consideré extraño, a pesar de los achaques de la edad, pues siempre he gozado de buena forma. Sí que me pareció curioso que mi pelo, gris hacía ya años, volviera a su tonalidad oscura de la noche a la mañana.

    Empecé a sospechar que algo misterioso pasaba tras ver desaparecer esa cicatriz que tanto afeaba mi figura. La visión volvió a ser limpia y mi paso firme. Además, tenía la desagradable sensación de que mi corazón palpitaba en el sentido contrario de las agujas del reloj.

    En poco tiempo no hizo más que mejorar mi estado anímico, mi oído se agudizó hasta límites insospechados y tenía la certeza de que, en susurros, escuchaba el pensamiento de quienes me cruzaba. “Qué bien le sienta el cambio de peinado”. “Qué cambio más impresionante, le rejuvenece mucho”.

    Vivía pleno de felicidad tras el cambio. Hasta que una noche empecé a experimentar una intensa atracción por algunas personas. Me preocupé cuando descubrí que no era de manera emocional, no era puramente un engatusador sentimiento romántico. Lo que sentía era hambre.

    Cradle Of Filth – Crawling King Chaos

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  • Maldito insecto.

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Qué animales son las mejores/peores mascotas?

    Como el tiempo apremiaba y Soledad andaba con algún retraso en su trabajo, esperó a última hora para ir al baño. Se miró un segundo en el espejo para comprobar que su pelo estuviera perfecto y abrió la puerta del inodoro. 

    La puerta principal del lavabo se abrió de golpe, ante la temerosa mirada de la chica entraron dos reporteros con enormes cámaras, de las que se usan para cubrir los conflictos bélicos. Tras ellos entró un señor con bigote y sombrero de explorador con un micrófono en la mano. Tenía una constante y misteriosa locución en proceso.

     -… Entramos sin avisar en su guarida secreta. Esperemos tener la suerte de poder encontrarla. Para comenzar empezaremos a buscar su rastro.

     La joven no pudo contenerse y empezó a gritar.

     -… Señorita, por favor, no grite tanto. ¿No ve que estamos trabajando? 

     – Pero… esto es el lavabo de señoras, ¿qué coño hacen ustedes aquí?

     – Oiga, señora, tenemos permiso, estamos rodando un documental, no moleste.- Dijo con cara de enfado el señor con bigote, luego, mirando para uno de los cámaras, le indico con el dedo que grabara el suelo. – ¡Mira, mira! ¡Aquí hay una! ¡Graba, graba, vamos a seguirla a ver si damos con la reina!

     – ¿Qué reina? ¿No sabéis que en los baños públicos no se puede filmar? 

     – ¡Que tenemos autorización! Tenemos que encontrar a la reina de las cucarachas.

     – ¿La reina? A saber cuál de ella es. Mire ahí, mire como corre.

     – ¡Huy, otra! Grábala, grábala. No señora, la cucaracha reina es más grande y lleva mochila.

     – Mochila, sí, como Dora la Exploradora, pero con antena, y usted es el mono, ¿me van a dejar ir al baño?

     – Por si le interesa, la reina tiene una mochila para transmitir todo lo que procesan las demás.

     – Como estos dos, los de las cámaras, ¿no?

     – Pues exacto, ha dado en el clavo, estos bichos están aquí para espiarnos. ¡Mira! Otra, en el techo, grábala.

     – ¿Y quién nos están espiando? ¿Los rusos?

     – ¿Los rusos? Qué más quisieran ellos que tener esta tecnología. Señorita, estos bichos son robots biológicos y están diseñados para vivir con nosotros y saber que hacemos en todo momento.

     – Pues yo lo que voy a hacer es mearme encima si espero más. Y si no son los rusos, ¿quiénes son?

     – Extraterrestres.

     – ¿Aliens?

     – Sí, está comprobado.

     – ¿Bajitos, verdes y cabezones?

     – En verdad tienen esta pinta – El señor del bigote sacó su móvil y le enseñó a Soledad una imagen.

     – Y… ¿Cuándo dice que vienen a visitarme?

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