Categoría: poesia

  • Cruce de miradas

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Qué escuchas mientras trabajas?

    Él, volvía del agobio del trabajo, de haber aguantado absurdas exigencias 

    ella, paseaba desolada por la ciudad, purgando incansable su pensar

    Él, creyéndose apóstrofe multiplicado por cero, invisible evidencia,

    ella, harta de mentes vacías, con urgencia a devorarla sin el verbo amar.

    Él, harto de su existencia, ella tan solo pedía más.

    Pasó un rayo de estática, un roce, un tropiezo, un no dejar de mirar, 

    un sonido de surco viejo, un perdón no quise, intercambio de auricular,

    una parada sin querer, una caricia sin pensar,

    luego vino la piel y un verbo a conjugar,

    pretendo ser y estar

    y yo también.

    Él, ferviente poeta en estrofa de ritmos de electricidad,

    conjurando “vertical, transversal, soy grito y soy metal”

    ella, amante del acervo y de la melodía emocional,

    susurrando “Siento ante tu pecho libertad”

    Love of Lesbian – Allí donde Soliamos Gritar
    Andres Suarez – Herbeira
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  • De Papel

    Eres ese inmenso mar de dudas,

    que con la sonrisa de su oleaje,

    me alumbra.

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  • Tiempo

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Qué dejarías ir para estar en armonía contigo mismo?

    Hoy voy a ser egoísta, como pocas veces soy, o quizás sí, y no quiero verlo. Despertaré al niño adormilado, qué alimento de historias imposibles y pasiones extrañas, en una galaxia muy lejana, para que me recuerde, que de tanto crecer, me pierdo días sin juego y noches sin dormir a pierna suelta, que de contar ovejas sin dueño ya he perdido el aroma de asado y las ganas de descanso eterno.

    Ya lo decían mis manos, llenas de líneas rotas, que un día, tú me animaste a contar, que el tiempo las hizo surcos, a veces en silencio, siempre con la melodía de historias lejanas, de tierras vírgenes, de latente urgencia por perderse en ellas. Siendo la sombra del nunca jamás y del todo por tu ausencia, rey del reino de la risa de mi luna llena, desafiando el cielo, que siempre quise ver diferente y extraño, pero solo había un sol, envuelto en calima a destiempo y el juramento del sosiego, de un universo, pleno de vida más allá de la última frontera y que surca el espacio con su banda sonora tan épica.

    Pretendo, que al soplar las velas, quede el anhelo latente, acechante entre crema y bizcocho, de que salga de dentro, desnuda y desafiante, con ese brillo en la mirada, ese gesto sutil, que tanto me recuerda al calor de la canción de aquel día en el que desperté, llorando, para poder vivir un sueño imposible, como una comedia romántica de alfombra roja, de grandes despedidas, dolor dulce y final feliz abierto, a segundas partes.

    Mi regalo ya está presente, es etéreo, sutil, vivo, iridiscente, eterno. Azul como el cielo de julio, rojo como la calima en tu mirada. Amarillo luminoso escenario de garabatos esperando ser contemplados. Sé que me lo traes tú, quizás tú y tú también, mientras rasgo el celofán y rompo el envoltorio impaciente de ganas de ese afecto extraño que se comparte en mina de lápiz y en papel viejo, sé que este año, mi obsequio es perfecto.

    Gracias por hacerme ver qué mis tildes tienen sabor a primavera, el brillo de la luna llena y el sonido del inesperado suspiro, que cerca del pecho, sabe a «me gustas». Esta vez con la sensación refrescante del anochecer en la vera del mar en este mi verano que será otoño y llegará a invierno. Aunque todavía me apena las flores que se marchitaron, ahora sé que detrás de cada espina se esconde una fragancia y de cada lágrima una sonrisa, que son océanos de tinta para ir trazando sus olas y cosiendo sus verbos, antes de que en el libro solo quede una sinopsis como epitafio.

    Quizás mi firma no me define, pero sí me acerca al sincero deseo, de aquel niño que en una fotografía de colores raros, un día como hoy, lanzó con su aliento, cantando, un hechizo alado que perdura en el tiempo.

    Gratos son porque me lees.

    Sueños por tu sonrisa al hacerlo.

    Vetusta Morla – Año Nuevo
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  • Del Latido de mi Corazón.

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Alguna vez te han operado? ¿De qué?

    Tras sentir la ausencia de tus caricias, enfermé sin remedio, la mente se me quedó ausente y las lágrimas ensuciaban mi cara, turbias y saladas, como si quisieran lavarme las penas a lametones de vaca. Andaba lento, con los pies arrastrados, dejando un surco en la arena donde sonaban melodías de olvido y de ganas de verte. 

    Me acordé de un amigo, que entiende los síntomas del alma, que me dijo que si algún día sentía que mi mente se había ido lejos y los huesos de mi cuerpo, se amontonaban hundidos, en un rincón de la casa, solo había una cura, había que extirpar el corazón. Con un bisturí de verdades tardías y unas pinzas de celos de los rayos de sol en tu piel, extraje a latidos ese órgano exhausto de altibajos, lo guardé en alcohol barato y lo olvidé en la repisa de mis deseos sin cumplir.

    Al principio era raro, en el hueco anidaron los gorriones, notaban el pisar de sus patas sustituyendo latidos y dejaba un rastro de plumas allá donde me quedaba pensando. Los niños se asustaban cuando me acercaba, al verme pálido y con ojeras y las señoras del barrio cuchicheaban a mis espaldas, al pasar caminando desganado, vestido con pupilas contraídas y sonrisa seca de alegría. 

    Con el tiempo, una mirada buscando, se encontró con la mía perdida, y quiso calentar mis frías manos con su pasión olvidada y el recuerdo de la mía. Pasamos días aislados, saboreando recuerdos y maquillando cicatrices de garras de gato herido. Por fin comprendió del vacío silencioso que ocultaba mis suspiros. Con un escalpelo de tímido afecto y húmedos besos, me regaló un fragmento de su corazón congelado y me lo cosió al pecho diciéndome un te quiero.

    Huyó con prisas al amanecer, con la promesa de un mañana de risas y cama caliente de madrugada, dejó las huellas de sus manos en mi espalda y las ventanas empañadas de su aroma, pero me dejo latiendo fuerte y repartiendo sonrisa ancha allá por donde camino.

    Accept – Metal Heart
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  • Imagínate.

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Cuál es ese pequeño lujo sin el que no podrías vivir?

    A veces me canso de ser yo, y quiero ser tú. O él, o ella quizás.
    Crear misterios con susurros, dejar sin niños el país de jamás.
    Alzar el perfume de mi pelo, como las divas de mis cuentos,
    Invocar multitudes, atraer deseos sin trascender en sortilegios.

    A veces no me conformo con aquello que se conoce,
    quiero ser libre al viento, saltar y encumbrar el vuelo,
    ser diminuto, una partícula, un átomo, un protón, un fragmento,
    sostenerme erguido a la luz y que el viento me desbroce.

    Quiero ser agua, corriente marina, torrente espumoso,
    el aire en calma con gotas de lluvia que avecina tormenta,
    ser fuego elemental, encender la llama y que todo arda,
    y cuando no quede nada, colapsar en mí, pesado y oscuro,

    eterno,
    efímero,
    aberrante,
    incierto.

    Volver a ser tan yo, después, allá cuando me despierto.

    Extremoduro – Sucede
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  • Trance

    Suéñame despierto, en la deriva de tus deseos,

    Suéñame y yo estaré, acariciándote besos,

    En la comunión de las sabanas de raso, 

    resbalando entre tu cuerpo,

    suéñame y seré profundo en la ribera de tus labios.

    Type o Negative – September Sun
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  • Mi pequeño universo

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Qué se te da bien?

    Si la sutil línea, que separa mi mente del mundo perecedero, se quebrara como la cuerda de un viejo violín, melodía de otoño, mojada de hojas caídas, que en una noche de alcoba serena cobraron verdad. Que si yo sé de algo es de soñar.

    Cuando ese instante mágico sea cierto, aunque solo sea de mi mente un desvarío, lisergia de mi sangre, en la corteza de mi pensamiento, aunque solo será de tinta y de lamento. Brindo la naturaleza en que se hará en actos, mis actos en consecuencia.

    Recorreré tu línea temporal hasta las curvas de tu olvido.

    Seré viento solar impulsando hacia tu espalda mi calor.

    Exploraré la profundidad de tu ser resbalando siendo fluido

    Rozaré tu cuerpo con mi piel distinta, extraña, de otro color.

    Me transformaré en animal salvaje, del bosque, para devorarte.

    Te acariciaré con manos de metal y látex y mente de silicio.

    Me agarraré a los salientes más recónditos de tu precipicio.

    Orbitaré en tus caderas, cayendo a tu atmósfera mi nave.

    Y sí Mefisto es mi aliado 

    crearé un universo de mi esencia,

    para tener tu presencia,

    en cada poro de mi cuerpo.

    Love of Lesbian – Infinitos Mundos
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  • Colección de Cicatrices

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Tienes alguna colección?

    Luna,

    mi luna llena,

    que desde el cielo me vigila,

    y no ves más que una pena.

    Llévame contigo,

    eterna,

    a visitar las estrellas.

    Luna,

    mi luna nueva,

    rumor de marea,

    tráeme mar en calma,

    tráemela cuando crezcas.

    Tráeme un suspiro de luz,

    resplandor en la orilla,

    y dile al sol que le espero en la arena,

    abrigado en tu brisa.

    Vetusta Morla – Los Días Raros
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  • Alma rota

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Te has roto algún hueso?

    Por querer inmortalizarte en tinta de pluma negra y roja, de tu sonrisa de ave caída en septiembre, me olvidé que debía probar el sabor de tus labios de primavera.

    Llegué a ti con las manos llenas de letras, de metáforas aladas, de criaturas místicas a ti doblegadas en el ocaso y me di cuenta de que allí solo quedaba ausencia, la delicada sombra de tu esencia.

    La luna llena esperando tu regreso lloraba en silencio lágrimas de tinta oscura.

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  • Telaraña de Estrellas

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Cómo mantienes el equilibro entre el trabajo y la vida personal?

    En la constelación de libra tengo el equilibrio de lo que quiero y lo que debo,

    si lo que quiero es tu mirada, debo mantenerla atenta, ardiente y abrigada.

    Tres pasos doy, aunque cien necesito, para que sea el infinito o estrella fugada,

    en la constelación de libra sabrán si este rítmico latir también está en tu pecho.

    María Rodhes – Fuy a buscar el Sol
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