Categoría: Fantasia

  • Reflejo

    Reflejo

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Qué consejo le darías a tu yo adolescente?

    Tuve un sueño en el que volví a caer en esa extraña madriguera, persiguiendo a aquel apresurado conejo. El descenso duró un inmenso instante que terminó en un lento declive hasta encontrar el firme suelo del cubil.

    Frente a mí una conocida y pequeña puerta, aunque no lo suficiente como para necesitar bebedizo alguno que me encogiera. Entré y me vi en mi propia habitación. Ahí me esperaba el conejo, con su reloj de bolsillo, impaciente de tiempo, olvidado en la chistera de algún loco cómplice. 

    Me enseñó aquel querido espejo, desgastado de ver a mi imagen luchar con el tiempo, algunas veces por mi prisa por creerme verano, otras veces por querer conservar las flores de abril.

    En el reflejo estaba yo, con primaveras de menos e interrogante la mirada, que miraba atenta unos labios con tinta de sangre de ausente beso aguardado con ansia. Con la misma ansia que miraba el conejo el reloj mientras me decía.

    – No puede oírte, ¡dile algo!

    Con el vapor de mi aliento y usando la pluma de mi dedo a forma de misiva, le apunté una sola frase.

    ATЯƎVƎTƎ

    Björk – Utopia
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  • Espejo

    Espejo

    Sugerencia de escritura del día
    Dinos uno de los mejores regalos que te hayan hecho.

    Ahí estaba ella, hablando sinsentidos al espejo. Escándalo de curvas en un filtro multicolor, que capturaba automático con su nuevo iPhone, el regalo perfecto de unos padres ausentes. 

    En la desnudez de su escote, se enmarañaba su negra cabellera, en el solitario silencio de una luna de inexistente sol de medianoche. 

    – ¿Dónde vas, Caperucita?—preguntó la siniestra voz del otro lado del reflejo. Ella, enamorada de su sombra, fingió iluminar su rostro con el rojo carmín de su imagen retratada. 

    Ahí estaba ella, rota, como el cristal del espejo. Percibiendo al lobo en la oscura lente de su voz congelada. Pero ese es el precio del abandono, y ella con placer lo pagaba. 

    Korn – Worst is on Its Way
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  • La noticia

    La noticia

    Sugerencia de escritura del día
    Te dan una noticia increíble. ¿Qué es lo primero que haces?

    – Creo que necesitas decírselo, Kendra — La voz de Vanir el erizo, su familiar, solo sonaba suave en su mente. De haber habido alguien, no percibiría que Vanir se comunicaba con ella. – Además, merece saberlo.

    – No me lo esperaba, Vanir, no sabía qué podía ocurrir, ahora no sé qué hacer.

    – Sí que lo sabes, ya lo has decidido. 

    Kendra quedó con la mirada ausente de los que tienen algo que confesar. Una noticia importante, puede que terrible, puede que maravillosa. Nada más el hecho de pensar en cómo decírselo le hizo recordar aquellas manos rozando su cuerpo, su voz, sus palabras. 

    – Qué distintos somos, y qué difícil se hace poder comunicarnos —dijo susurrando un pensamiento que se escapaba de su mente mientras encendía las velas. Canturreó desganada un corto y ensayado conjuro que rebotó en las paredes de la sala. Una breve espera que se hizo eterna y apareció con esa mirada de ángel. De ángel caído.

    Achan se acercó al círculo roto donde esperaba Kendra y con un ligero titubeo la abrazó fuerte. Ella le pasó la mano por la mejilla y le dijo:

    – Tengo algo importante que decirte —su amado demonio sonrió levemente.

    – Lo sé — Kendra se quedó mirando, intentando disimular su sorpresa —. Percibimos lo que ocurre mejor que los humanos, lo sabes. 

    La expresión de Kendra se tornó ligeramente enfadada.

    – Lo sé y me encanta. 

    – ¿Y qué vamos a hacer ahora?

    – Cuidar de nuestro hijo, juntos.

    La mirada de ambos se fundió en una sonrisa.

    Apocalyptica – Bittersweet
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  • Mi lugar

    Mi lugar

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Hay alguna actividad o afición que hayas dejado atrás o en la que hayas perdido el interés con el paso del tiempo?

    Mi lugar es mutable, de existencia superflua, de profundidad sombría. Tiene el brillo de aquel amor olvidado,que entre la nieve del desierto queda. La chispa de tu mirada perdida, que en tu mente la rutina no es excusa. Tiene sabor a mar, olor a lluvia, a tierra mojada, es suave como la seda, o áspero como dialecto felino.

    Es un lugar terco y volátil, que te apremia sin buscarlo a escondidas, de un estruendo se hace el silencio que se filtra suave en melodía, su cosecha mancha pentagramas si su recuerdo no se derrite al sol de la mañana. Donde se agrieta el espejo en el que Kora refleja su brillante cabello recién carmenado. 

    Es el tétrico lugar, donde figuras sombrías, raptan la inocencia sagrada, de Venus ultrajada por Eros, en una arrebatada pugna de caricias del acento. De recuerdos urgentes atados y de la voluntad deshecha en el viento. Deseo intacto de nube sublimada en hielo, o de hielo evaporado en nube.

    Ese rincón es donde anhelo mi morada, donde mis raíces arden en el empeño de agarrarse en su insustancial terreno, en la desidia de un rincón mundano, dejé el frívolo mundo cuerdo, para liberar el enredo me he aventurado de reino de la poesía al mundo de los sueños.

    Silvio Rodriguez – Del Sueño a la Poesía
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  • Dormir

    Dormir

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Necesitas un descanso? ¿De qué?

    Necesito dormir para estar despierto. Para exorcizar la dictadura de la arena, de la marea que revuelve el firmamento. Necesito quebrantar hormigón, huir del cemento y descalzo perseguir los pasos del viento, que será si dormir es estar despierto. Para llenar de signos y runas las huellas, y percibirlas en braille al cruzar tu camino. Necesito que el sueño me lleve contigo, de madrugada, exhaustos, del intenso latir en los hombros, de soportar el milagro vivo de un deseo. Tan solo dormir y que me lleve el sueño.

    Anthrax – Got the Time
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  • Nox Rapax

    Nox Rapax

    En el umbral del tiempo mi existencia persiste. El flujo temporal inunda de infinitos recuerdos que se asoman en mi mente como polillas en un candil. Aunque si he de elegir, mi instante perfecto es hoy. Ahora. Siervo de Artemisa, soy el deseo más perverso de la luna llena. Perfume de tu cuello que embriaga el aire mientras soy sombra. Latido constante, respiración frecuente, tenso es el momento de delirio inminente. Notas de fuga barroca se liberan del pentagrama, rumor de batalla si hay suerte, pero siempre con ventaja. Elegante danza de la guadaña que siembra la vida con la muerte. Sabor ocre que extingue el ruido, sacia mi instinto y mi alma que vuelve al olvido se duerme, pero no se aplaca. Dulce el sabor que queda en mi boca.

    Korn – Children of the Korn
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  • El Círculo

    El Círculo

    Propuesta de escritura de Bloganuary
    ¿Qué es lo que más te aterroriza hacer? ¿Qué te empujaría a hacerlo?

    – ¡Rompe el círculo!

    – ¡No!, ¡no lo haré! 

    El sudor helado resbalaba en la frente de Kendra. Un leve temblor en las manos era todo lo que necesitaba él, que estaba ahí fuera, sonriendo con su cara de ángel, para comprender que ganaba control. Fallo imperdonable pensaría su abuela. 

    – Sin confianza no hay pacto. – Su voz era calmada, suave, la melodía del sonido de sus palabras siempre la había cautivado. Qué mejor que las palabras para dominar la mente de una joven tan inexperta. 

    – Sabes que no me pondré en peligro.

    – Llevamos mucho tiempo hablando de esto. Confía en mí.

    El círculo, como le había dicho mil veces su abuela, es la frontera entre un quizás y una agónica muerte. Por otro lado, “sigue tu instinto” era su frase favorita, bella oración para animarla en sus estudios y en sus alocados proyectos. Con él, su intuición, le advertía prudencia, y también le aseguraba que sÍ era posible una relación de confianza, que no buscaba su mal. 

    Aunque si esa insensata corazonada naciera de la maravillosa necesidad de comprobar lo suave de su pelo, y de cómo se deslizaría su mano sobre él, estaría perdida. En un mar de dudas, ahí, el centro del círculo, vestida solo con el relente de la noche y el reflejo de la luna llena, mirando el crepitar de la hoguera por no mirarlo a él a los ojos. Tan tierno para haber salido del mismísimo infierno que solo una mirada era suficiente para ablandar la coraza más gruesa.

    – Kendra, nos conocemos, es la única forma. Si no me abres el círculo…

    – ¡No puedo!

    – Entonces, déjame ir.

    Hace ya unos meses que lo trataba. Lo hacía invocándolo como Acham, cada jueves, aunque ese no era su único nombre. Se mostró astuto y cauto, aun cuando también se comportaba amable y comprensivo. De palabras dulces como deliciosos parecían ser sus labios. Contaba historias conmovedoras de cuando ellos eran dioses y fueron derrotados por el Todopoderoso. Pronto se interesaron el uno por el otro e hicieron planes. Un pacto de enseñanza mutua. 

    – ¿Qué hacemos Kendra?, ¿me vas a dejar ir?

    – No, espera.

    – ¿O es que no te atreves?

    En un arrebato, Kendra, de manera violenta, borró con su desnudo pie la fría línea de arena blanca que les separaba. Un instante fue mucho comparado con lo que tardo él en derribar de un zarpazo a la joven. Ella quedó sentada en el suelo con la expresión de sorpresa y la sangrante marca de la garra de aquel demonio, que dijo con su agradable voz:

    – Lección número uno. No rompas jamás el círculo. Bajo ningún concepto.

    Nox Arcana – Vampire exorcism (Night of the wolf)
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  • Un elfo

    Un elfo

     – ¡Camarerooo!

     – ¿Qué les sirvo? 

     – Tres jarras de cerveza de barba de Azeroth.

     – Aquí tienen.

     – Estamos buscando un elfo, ¿hay elfos por aquí? 

     – ¿Cómo? 

     – Elfos, larguiruchos, con orejas de punta, hablan raro…

     – Sé lo que es un elfo, pero, ¿para qué quieres un elfo? 

     – Verás, formamos un equipo para una expedición de búsqueda… 

     – ¿Y tiene que ser elfo? 

     – Mira, ese tío feo de ahí es un mago humano, yo, todo fuerte y portentoso, enano…

     – Ya lo he notado, que eres enano. 

     – ¿Por mi porte? 

     – Por tu olor. 

     – Pues eso, que en todos los equipos de búsqueda tiene que ir un elfo. Arquero, si es posible. 

     – ¿Y eso de ahí qué es? 

     – ¿Eso? Ni idea, lo adoptamos como mascota. 

     – Da como alergia visual.

     – Espérate a que hable, eso sí que da grima. 

     – ¿Qué andáis buscando? 

     – ¡Coño, un elfo! 

     – No, me refiero a vuestra misión. 

     – ah, estamos buscando El Oniromicon. Un libro que quiere este, para no sé qué brujería de las suyas. 

     – ¿Eso no lo encontráis en librerías?

     – Al parecer Lovecraft lo escribió en sueños, y no se acordaba cuando despertó.

     – ¿Lo sabe Morfeo? 

     – Le mandé un email, me dijo que, mientras no lo despertaran, que le da igual. Que no rompiéramos mucho. 

     – Creo que vais a tener un serio problema con el elfo. 

     – ¿Por qué? 

     – Los elfos solo sueñan en las Tierras Imperecederas, fuera de ellas duermen profundamente. ¿No os vale ese trasgo de allá? 

     – Si no hay más remedio. 

    Muse – Knights of Cydonia
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  • Mi familiar

    Mi familiar

    Sugerencia de escritura de Bloganuary
    ¿Cuál es tu animal favorito?

    – ¿Tienes todo lo necesario, señorita?
    – Si abuela.
    – ¿Has preparado todo como te dije?
    – Si abuela.
    – ¡Bien! Empecemos.

    Emocionada, Kendra encendió la hoguera. En la arena había dibujado, con el trazo más fino posible, los símbolos indispensables alrededor del fuego, frente a la luna llena.

    Cuando la lumbre despuntaba ya en llamas, en un canto de sirena, comenzó a recitar su conjunto.

    -Guardianes del bosque, escuchad mi plegaria, que mi intención anuncie, de manera inmediata.

    Había preparado, con mucho esmero, un cuenco en el oeste de la hoguera con salvia y cardo, mezclados, machacados, con las ganas de quien obtendrá un premio. El contenido fue tirado con fuerza para que el aire de la primavera lo quisiera pasear.

    -Con estas palabras invoco, el espíritu de mi familiar, para que encuentre mi rastro, y me pueda encontrar.

    En el suroeste, otro recipiente igual, en su interior había milenrama y marrubio, hizo un discreto hoyo en el suelo con su pequeña mano, depositando el contenido para que la tierra lo hiciera suyo.

    -Que de mi sangre nazca, y de mi voz alimente, que aparezcas de día, siendo mi acompañante.

    En el sureste una escudilla y en su interior, ajenjo y diente de león. Los arrojó al crepitante fuego de la hoguera, devorando la mezcla sin misericordia. En el este, menta y laurel formaban un fino polvo en una vasija. Fue disuelto con el agua más pura del manantial.

    – Con este conjuro te invoco y para que vengas a mí, te nombro.

    Un cáliz, con sal en su interior, le esperaba en la parte norte de la hoguera, en la punta que cerraba el pentagrama. Miró a su abuela asustada y ella le susurró.
    -Tienes que hacerlo. – dándole una pequeña y afilada daga.

    Kendra, se infligió un corte en el dedo, no muy grande, lo suficiente para qué resbalaste sobre ella unas gotas de su sangre, vertidas sobre la copa en una expresión de dolor.

    -Te llamaré Vanir y seremos uno, gracias a la diosa.

    Por un breve momento, la hoguera ganó la altura de los viejos árboles del bosque, aunque pronto, sintiendo el culminar del rito, empezó a extinguirse.

    – Ahora, niña, tenemos que esperar hasta que de las llamas no queden ni el humo. ¿Una galletita de arándanos?
    – Siiii, gracias abuela.
    – Has estado fabulosa esta noche.
    – Abuela, ¿y cuándo vendrá?
    – A veces se toman su tiempo, pero lo normal es que cuando salga el sol lo tengas correteando encima de ti.

    Kendra durmió inquieta esa noche, con los nervios del niño que espera al hada de los dientes.

    Cuando los rayos de sol le acaricio la cara, encontró frente a sus ojos un pequeño erizo, negro azabache, que esperaba paciente a verla despierta.

    – ¡Yo quería un gato!

    El animalito la miró con una mueca triste que le hacía torcer el hocico.

    -Pero que seas algo que ni siquiera me imaginaba, me parece genial.

    Una sonrisa se dibujó en la mirada del pequeño Vanir.

    Epica – Cry for the Moon
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  • La carretera

    La carretera

    Sugerencia de escritura de Bloganuary
    Piensa en el viaje por carretera que más te ha marcado.

    -¡Qué cansado estoy!

    Largo era el camino, entre las sombras de los árboles, retorcidas curvas, iluminadas por un astro tan redondo y plateado, que daba vida al misterio que entre tortuosas ramas sonaba a secreto.

    —¡Y cuánto camino queda!

    Manidas canciones, desde su viejo Ibiza, esparcía sinfonía de tránsito en el sendero. El vetusto casete amenazaba con destruir su cromo definitivamente para poder descansar de una vez por todas.

    En la única recta, enfilada hasta la luna, cruzó la sombra de un espectro que le hizo frenar brusco y torpe hasta detener el antiguo auto frente al animalito asustado que jugaba a ser un monstruo mitológico.

    -Pero… un gatito.

     Salió del coche apresurado para atender al minino asustado, que quedó paralizado delante de los focos del seat. 

    – Ven aquí, gatito. No te asustes.

    El manso felino accedió a los brazos del cansado conductor, ronroneando como exorcizando la oscuridad de la noche.

    -Pero, ¡cómo te pareces a Lúa!

    Blanca como la luna, la gata, se acomodaba buscando el calor que hacía tiempo que necesitaba.

    -Puede que si sea Lúa, Damián— Dijo la voz de la silueta de mujer, que escondida en el reflejo de Selene había pasado desapercibida.

    -¿Cyra, eres tú? Pero, ¿cómo? Tú estás…

    – Al lado tuyo, Damián, como siempre he estado.

    -¿Pero qué haces aquí?

    La mujer le tendió su mano, y él, caminado hacia el final de la carretera, sintió cómo la sombra del cuervo convirtió el cansancio de su invierno en un cálido misterio.

    Lizzard – Blue Moon
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