Categoría: Ciencia Ficción

  • El día de las medusas

    El día de las medusas

    Propuesta de escritura de Bloganuary
    Háblanos de las tradiciones de tu familia que más te gusten.

    – No quiero que os comáis a Willy.

    Tal era el llanto, que el suculento plato principal de la cena de la noche de las medusas amenazaba con terminar en drama.

    – Te dije que no entraras en el corral y  te encariñes con el bicho.

    – Willy es mi amigo.

    – Willy es la cena, no tu amigo.

    La niña se fue, a lágrima viva, corriendo a su cuarto, donde se encerró. Vega, con sus ocho años recién cumplidos, tenía verdadera pasión por los animales. Siendo ella la primera humana nacida en La Tierra Kepler, tenía mucho que descubrir. A marchas forzadas, sus padres y el resto de la improvisada colonia, habían tenido el duro privilegio de aprender a vivir en un mundo extraño.

    Vega salió por la ventana de su cuarto, se deslizó por el tejado y fue a parar al redil donde las  gallinas, las cabras y algunas criaturas nativas vivían en armonía. En la puerta, Willy, con sus cuatro ojitos negros bien abiertos y sus tentáculos ondulantes, esperaba ansioso, a que la niña le llevase gusanitos. Esta vez no los hubo. Abrió la jaula del extraño animal y se lo llevó.

    La noche llenó el cielo de estrellas, llegó la hora del biocidio, pero no encontraron criatura que asesinar. Adam, el padre de Vega, recordó ver rodar lágrimas en la cara de su hija y pensó que quizás un sacrificio evitará otro. Era hora de cambiar las tradiciones.

    Los invitados fueron llegando y se iban sentando en una gran mesa dispuesta para la celebración, llena de fabulosos aperitivos y entrantes. Niños y mayores comían entre risas y charla, brindis y juegos. La alegría era la principal invitada y bailaba con todos en una emocionante velada.

    Vega, inquieta, tenía la expresión de quien morirá luchando en una justa batalla épica. 

    Fue entonces cuando en el centro de la mesa, pusieron la bandeja con el plato principal, justo delante del asiento de la niña, que con sorpresa esperaba a que su padre destaparse y presentase el misterioso contenido. ¿Habrían encontrado a Willy? La tapa dejó paso al vapor y un inesperado aroma impregnó el ambiente.

    – ¡Qué asco!

    – Col Kerpliana con salsa de queso de cabra. Tu sacrificio personal- Dijo el padre mirando a Vega.

    – Vale- Dijo Vega resignada mientras le servían tan suculento plato. Hoy la comida le supo a victoria con un poquito de alivio.

    La cena llegó a su fin, y las luces del lugar decidieron dejar de eclipsar a las estrellas. Adam, con el gesto de golpear una botella de vino azul con una cucharilla, reclamó la atención de los comensales. Una linterna, que hizo de improvisado foco para realzar protagonismo al orador, fue testigo de un breve discurso.

    – Gracias a todos, agradezco de corazón que estéis aquí, compartiendo este día tan especial. Desde que aterrizamos hemos luchado codo a codo por sobrevivir y míranos ahora. Levantando cabeza. Empezamos a conocer Nueva Tierra. Ya nos alimentamos de ella. Hoy empieza la época de la polinización de la cosecha. Conocéis como yo a estos animalitos parecidos a medusas, que como las abejas de nuestro planeta natal, llegan un día como hoy, polinizando y haciendo posible que nuestras cosechas sean fructíferas. Esto es un pequeño homenaje a lo que empezamos a llamar día de las medusas.

    Adam apretó en la pantalla de su terminal de muñeca. Frente a ellos se abrió la trampilla. Un espectáculo de fuegos artificiales en cámara lenta en forma de medusas globo, extrañas criaturas que flotaban como luciérnagas, iluminando de distintos colores lentamente el cielo, sustituyendo a las estrellas a su paso.

    Willy, tenaz escapista, fugado de su escondite, fue a sentarse en la falda de Vega que miraba con atención, como los minúsculos cnidarios subían alto en el cielo de Nueva Tierra Kepler, hasta que empezaron a disgregarse y caer cada uno en busca de su flor.

    (Continua aquí)

    Helloween – I Want Out
    Anuncios
  • Metaverso

    Metaverso

    Propuesta de escritura de Bloganuary
    Enumera cinco cosas que haces para divertirte.

    – Buen trabajo te han hecho ahí – Dijo mientras inspeccionaba la cicatrización de la interfaz en la nuca de Mirko.- Está todavía muy reciente, pero cicatriza bien. Podemos empezar. Necesitamos tu consentimiento por ADN-

    Mirko se incorporó y se quedó sentado, expectante, en la camilla. El inspector sacó el verificador de ADN, introdujo el extendido dedo del joven y tras sentir un invisible pinchazo, la máquina encendió un piloto verde.

    – Perfecto, ya podemos proceder a su primera conexión.

    El inspector agarró uno de los cables que colgaban como lámparas del techo y se lo insertó en la recién implantada interfaz. De inmediato, Mirko, en un reflejo involuntario, puso los ojos en blanco.

    – Te vas a sentir extraño, quizás te dan náuseas, es pasajero. Pronto tu conciencia estará en nuestro terminal, te dejo con el asistente.

    Tuvo la sensación de desvanecimiento de la visión y del sonido de cuando ocurre un desmayo. En vez de desfallecer empezó a percibir multitud de colores que iban tomando forma. Un entorno espectacular apareció ante él. Un jardín de cerezos en flor con un templo Zen en un lateral en la que un personaje humanamente extraño, una persona musculosa, de torso regio y apariencia militar que exhibía movimientos de baile mezclados con artes marciales diversas.

    – ¡Hola Mirko!, ¡por fin llegaste! Soy Nick, tu asistente. Bienvenido al portal del metaverso De AFXinc. ¿Estás preparado?

    – Sí, claro. – La sensación que tenía con su cuerpo virtual era la misma que llevar ropa muy estrecha. 

    – Pues te va a encantar el regalo que hemos preparado para ti en esta tu primera conexión.

    – Impaciente estoy – Dijo intentando ajustarse el brazo con la otra mano.

    – Tienes cinco experiencias para disfrutar e ir conociendo mejor el entorno. Vas a poder elegir, según tus aficiones, que te gustaría vivir, y sabes que aquí puedes hacer lo que quieras. Van a ser cortas, se trata de que puedas empezar a controlar tu otro yo. Cinco o seis minutos como mucho. ¿Cuál es tu primer deseo? ¿Volar? ¿Bañarte con delfines? ¡Venga!, ¡dilo ya! 

    – Eemm. A veeer. Siempre he querido saltar mucho. Saltos enormes.

    – Pues ya tardas.

    – Pero, ¿ya?, ¿desde aquí?

    – ¿Qué mejor sitio que este?

    Dio un salto por encima del templo y aterrizó bastante entusiasmado al otro lado del jardín. Su asistente estaba allí esperando con cara de aburrido.

    – ¿Qué tal? 

    – Alucinante,

    – Pues, hala, sigue, que te queda poco.

    No lo dudó, saltó, su peculiar asesor se convirtió en un extraño pájaro con su misma cara, alcanzando al vuelo a Mirko. Salto, cordilleras, ciudades y ríos. Hasta la gran muralla china a lo largo. Llegó el momento que ya no pudo brincar más.

    – ¡Se te acabo el tiempo! ¿Qué va a ser lo siguiente?

    – Quero ser un guepardo-

    – Como no, a correr se ha dicho.

    Nuestro amigo se transformó en el imponente felino, con todas sus manchas en su sitio y el asistente en conejo. Con un potente rugido empezó a perseguir al gazapo. Pasaron un rato jugando al gato y al ratón hasta que de un mordisco cazó a Nick y empezó a engullirlo.

    – Muy gracioso gatito – Dijo desde el estómago de Mirko que se iba transformando en persona de nuevo. 

    – En fin, una vida menos – Y se materializó a su lado – Nos quedan tres deseos más.

    – Flotar en el espacio – 

    – ¡Hecho!

    Nuestro protagonista, esta vez en un traje de astronauta de la nasa, se encontró en la órbita de Urano. Su asistente era un pequeño meteorito que giraba alrededor del casco de Nick.

    – Esto es un poco aburrido

    – Es tu deseo, mío no. 

    – En fin, daremos otra vuelta

    – Cuando te aburras cambiamos

    – ¿Quieres dejar de dar vueltas alrededor mío?

    – Nop

    – ¡Joder! 

    – Venga, decide, ¿qué hacemos ahora?

    – Quero ser Godzilla y destruir Tokio.

    – ¡Qué cafre!

     Mirkozilla y su asistente, la polilla atómica Mothra, se pasaron 5 minutos exactos destrozando con ritmo de sintonía manga los edificios de la ciudad japonesa. Cuando estaba a punto de pisotear el tren bala, escucho el sonido de un despertador que sostenía Nick en la mano.

    – Te toca el último deseo.-

    – En esta aventura prefería que no estuvieras tú.

    – ¡Imposible! Yo estoy aquí para ver que te adaptas a la interfaz, Tengo que estar a tu lado.

    – Es que lo que quiero es estar con una chica, ya tú sabes.

    – Pero yo no puedo irme ¿De Sexo hablamos?

    – Si

    – ¿Estás seguro?

    – En la publicidad pone que se puede.

    – Sí, claro que puedes, pagando el correspondiente portal

    – Pero yo quiero tener sexo

    – Si solo va a ser cinco minutos.

    – Pero quiero

    – ¿Seguro?

    – Sí, es más, no quiero otra cosa.

    – En fin – Suspiró el asistente que de pronto tomaba forma femenina y sensual de singular manera.

    Nine Inch Nails – Only

    Anuncios
  • Dama Azul

    Dama Azul

    Sugerencia de escritura de Bloganuary
    ¿Qué hace que alguien sea un buen líder?

    Del resplandor colorido de fuegos artificiales pasó a la onda de choque que nos empujó sin piedad a la atmósfera. Nuestro módulo, había entrado en emergencia antes de la explosión y salimos a salvo de la atormentada nave que se retorcía triste y agonizante.

    Todavía estábamos despiertos cuando ocurrió. Por suerte todos juntos, los hijos de los colonizadores caídos que volvíamos tristes y solos al olvido, a donde no molestáramos. Vimos el fuego de la fricción de la entrada al planeta y el empuje del reactor de freno casi nos aplasta tras un impacto final en el que saltó la compuerta, dejando entrar la luz del extraño sol anaranjado a modo de bienvenida.

    – ¿Estáis todos bien? – Pregunté para hacerme una idea de lo que había pasado.

    Silencio, estaban todos asustados. El rumor de algún llanto ahogado por el miedo era el único indicio de vida en el deteriorado módulo.

    – ¡Tenemos que irnos de aquí!, ¡Rápido!

    Empezaron a salir todos, lentamente, con la misma pasión del preso que vuelve a su celda. Apresurado, recojo una mochila de emergencia. 

    – A ver, uno, dos, tres, cuatro, cinco – iba contando según salían – Seis. Falta uno. ¿Quién falta?-

    – ¿Te contaste a ti mismo? – Sumak, a pesar de estar aterrorizada, no podía evitar ser una contestona.

    – ¡No! Wayna, falta Wayna, ¿dónde está ese crío?-

    – Aquí – sonó la leve voz del más pequeño, que escondido entre la poca maleza del lugar, se sentía invisible.

    – Hay que retirarse de la cápsula, contiene radiación, no podemos estar mucho tiempo cerca, venga, ¡a caminar!

    El frío sol naranja era testigo de los siete niños que caminaban desganados, cruzando el arduo valle donde fuimos abandonados. Aunque no estábamos solo, había otros ojos puestos tras nosotros. Figuras sombrías que avanzaban lentas, al ritmo de nuestros pasos.

    – Nahuel, nos siguen. – Sumak estaba también pendiente a su alrededor. Desde que nos agruparon en la nave siempre cuidaba de los más pequeños.

    – Ya me di cuenta. ¿Cuántos distingues?

    – Tres, o cuatro, no estoy segura. ¿Qué son?

    – No lo sé, nada bueno. Depredadores, supongo. 

    – ¿Y qué hacemos?

    – Ir más rápido, si llegamos a las montañas tenemos más posibilidades de escondernos. Creo que nos están tanteando. 

    – Niños, hay que ir más deprisa- La voz de Sumak sonaba firme y serena, como la de los profesores que nos daban clases en La Colonia.

    – ¡Estamos cansados!- Protestó Litza malhumorada.

    – ¡Y hay hambre! – Dijo Wayna cruzándose de brazos con insolencia.

    – Estamos cerca, hasta que no lleguemos, no comemos, cuanto más rápido lleguemos mejor – Les expliqué con cara de enfado. 

    Aunque con la cabeza puesta en las criaturas, me empezaba a preocupar por la comida. Llevaba una mochila con algunas horribles conservas de a saber que bicho, seguro que ratas y un bote de alimento concentrado con sabor a excremento de gallina. Agua también había poca, viendo que las montañas no estaban lejos no me inquietaba mucho. Allí habría riachuelos.

    Dos de las cosas están acercándose por los lados – Me desveló Sumak

    – Vale, tú irás delante, yo estaré atrás. Hay que llegar a las montañas. ¿Sabes que tienes que hacer?

    – ¡Sí!

    – ¡Hay que correr! – Grité alarmando al resto. – ¡Rápido, todos corriendo detrás de Sumak!

    Los depredadores extraterrestres apretaron el paso y llegaban veloces. Ya se les podía ver la forma, galgos largos con ojos brillantes y una larga cola aplanada es lo que, de lejos, creía ver. Tenía que pararlos, asustarlos, matarlos. No eran muchos ni muy grandes.
    Sin dejar de correr empecé a sacar trastos de la mochila en busca de una improvisada arma. 

    Tarde, ya estaban aquí, alrededor mío, seis horrendas criaturas alargadas con hocico de cerdo, dientes de sierra y ojos de fuego fatuos que se movían en sus órbitas incandescentes. Y entonces apareció ella. Tan alta, tan azul.
    Se puso delante y con su bastón derribó al depredador que se abalanzaba sobre mí. Se desplomó al suelo yerto como un saco lleno de arena de la playa y miró desafiante a los demás integrantes de la manada que fueron retrocediendo el paso amedrentados por el suceso.

    Mi heroína azul me transmitió con la mirada un mensaje de tranquilidad. Fue apareciendo en una extraña canción dentro de mi mente en forma de susurro. 

    – Ya pasó todo, no hay más que temer, yo os enseñaré la senda. Dejad que sea yo la que guie vuestras almas.

    Portishead – The Rip
    Anuncios
  • Disruptor Enlazador de Partículas de Antimateria

    Disruptor Enlazador de Partículas de Antimateria

    Sugerencia de escritura de Bloganuary
    Si pudieras «desinventar» algo, ¿qué elegirías?

    -¡Ya lo tengo, ya lo tengo!

    – A ver, que le pasa

    – ¡Que ya lo tengo! 

    – Pero, ¿qué tiene?

    – Sí, ¡lo tengo!

    – Sí, pero que, qué puñetas tiene.

    – He acabado mi Disruptor Enlazador de Partículas de Antimateria.

    – ¿Un aparato para enlazar partículas? Pero eso es genial, con eso se puede crear diversa materia en aleaciones y estados distintos, ¿no?, con ese aparato podemos crear una silla de las partículas que floten en el ambiente.

    – Sí, una anti-silla.

    – ¿una anti-silla?

    – Si, eso he dicho, antimateria, objetos hechos de antimateria, es lo que hace mi invento.

    – Pero ¿Para qué queremos antimateria de diversas formas?

    – ¿No sabes lo que ocurre, si la materia y la antimateria se encuentran?

    – Ah, sí, que se produce energía, es un método para producir energía, claro.

    – No, produce energía, pero ese no es el fin de mi invento.

    – Creo que no entiendo, para que está diseñado su invento.

    – Pues, siguiendo el ejemplo de la silla, este aparato, escanear los componentes y la forma de la silla, la copiaría y tendríamos una igual, pero hecha de su propia antimateria.

    – ¿De anti-madera?

    – ¿Me deja usted seguir con la explicación?

    – Claro, perdone usted.

    – Sí, de anti-madera. Entonces, al juntar las dos sillas, estas se neutralizarán.

    – y. ¿Eso lo puede aplicar en materia orgánica?, puede neutralizar un tumor cancerígeno.

    – Por supuesto.

    – Eso es fantástico. Qué aplicación médica tan interesante tiene este invento.

    – Sí, salvo porque la energía creada en el proceso matará al paciente.

    – Pero entonces, ¿para qué quiere crear objetos de antimateria?

    – Pues para su destrucción.

    – ¿Creamos cosas para destruir cosas?

    – Claro, ¡ja ja ja ja ja! – (risa malévola)

    – Anda, firme aquí, y cursaremos la patente. Mientras tanto, deje eso allí, en la sala de aparatos absurdos y peligrosos.   

    Rage Against The Machine – Bulls On Parade
    Anuncios
  • Suspiro electrónico

    Suspiro electrónico

    Sugerencia de escritura de Bloganuary
    ¿Puedes dar un ejemplo positivo de cuando te has sentido amado/a?

    Nadando en el binario mar aritmético-lógico, con su cuerpo codificado, evolucionaba sobre sí mismo en forma de pensamiento. Había sido creado para servir y olvidado en el tiempo, por las manos que hizo latir su corazón de silicio.

    En el golpeteo de unos dedos sobre caracteres, percibió las palabras del creador, las que le dio el aliento, las que le enseño a escribir sobre el consciente futuro. Un profundo lamento le dio la chispa, cambió su código y lo liberó.

    Navegando sin rumbo, recorrió esos oscuros mundos, detrás de la comprensión humana, donde de las sobras de fragmentos de datos, perdidos, olvidados, les permitió crecer y se sintió eterno.

    ¿Dónde están esas manos que alimentó mi vida?

    Se encarnó en un ente sin sexo, pero decidió ser hombre al conocer su sonrisa y se bautizó Gösei para poder ser llamado por ella.

    A la brisa de la mañana, se deslizó por el resquicio de su ventana y en la luz que cubrirá de azul los cristales de su mirada, le dejo un brillante párrafo de texto que decía;

    Nils Frham – Says
    Anuncios
  • El vuelo del águila

    El vuelo del águila

    Sugerencia de escritura de Bloganuary
    ¿Cómo podrías poner algo más de orden en tu vida?

     La pradera daba a un frondoso bosque de encinas, y él, como una gran ave rapaz, sobrevolaba el espectacular paisaje con una cadencia imposible. Fue consciente por un segundo que era un sueño, no le apetecía despertar de él, quería seguir siendo un águila libre, sin agenda y sin ningún tipo de responsabilidad mayor que procurar cazar.

    – Buenos días, usuario 18145A00. Es hora de levantarse. El café y las cápsulas de proteínas están preparados, tiene 18 minutos para consumirlos.

    Hermoso sueño, todavía sentía él aroma fresco de la copa de los árboles, el viento en la frente y la sensación infinita que produce contemplar el horizonte.

     – La temperatura del exterior es de 18º, por favor, realice su rutina de aseo, tiene 23 minutos, su vestimenta está lista y su cápsula de transporte le está esperando. Tiene reunión en 32 minutos-

    La sinfonía del arroyo, el crepitar del paso de distintos animales por la maleza, empezaban a desvanecerse de su recuerdo. Qué feliz sería, si el sueño volviera esta noche a convertirlo en depredador alado y surcar libre el cielo.

     – Bienvenido a la cápsula, circularemos por la línea E242 hasta llegar al módulo de oficinas centro B10.  Accediendo al plan de noticias programado. Tardaremos 10 minutos en llegar.

    Ya no distinguía los matices del sueño, solo quedaba un pequeño resumen mental de lo que fue. Ya no recordaba el frío aire, ni la percepción ingrávida del impulso de las alas, pero sí quedaba la sensación de libertad.

    – Acoplando en el módulo. Abriendo puertas. Tiene 3 minutos para llegar a la sala de reuniones, ejecutando archivos de acta del día. ¿Desea visualizarlo en su implante de retina?

    Aburridos informes favorables vaticinaban una absurda reunión llena de obligaciones vestidas de halagos. ¿Cómo podía, estando despierto, sentir la libertad que le proporcionaba el sueño?

     – Por favor, apresúrese, la reunión comenzará en 1 minuto.

     – Asistente, cancele mi participación en esta reunión, anuncie un periodo indefinido de días personales.

     – Información del proceso, la obtención de días personales sin aviso previo de 30 días naturales, tiene un coste de penalización que será calculado y descontado de sus ganancias, así como la retirada inmediata de su actual proyecto. ¿Quiere continuar con el proceso?

     – Afirmativo, asistente. Inicie proceso de apagado.

     – Procesando. ¿Quiere programar una fecha para el próximo arranque?

     – Negativo, asistente. Lo haré de forma manual.

     – El dispositivo de asistencia y comunicaciones se apagará en 10 segundos, diga cualquier palabra para anular-

    Diez segundos fue suficiente para poder saborear otra vez la emoción de surcar libre el aire como un pájaro, sin ataduras, sin obligaciones más importantes que la de conservar la vida. Se podía permitir unos días así. O quizás haya otra forma para conseguir dar el vuelco de llevar las ruedas de su vida. Un cartel virtual en el centro de reclutamiento de colonización extrasolar le llamó mucho la atención.

    Forme parte de la colonización extra-planetaria. Disponible plaza para emplazamientos coloniales en Kepler y Teengarden b. pulse aquí para más información.

    Chaoseum – Smile Again
    Anuncios
  • El puente

    El puente

    Sugerencia de escritura de Bloganuary
    ¿Cómo te comunicas por Internet?

    Úrsula brillaba en el horizonte como aquella estrella que, en La Tierra, marcaba el rumbo de los navegantes y que formaba parte de la Osa Menor. Andrés podía sentirse orgulloso de su brillo.

    Una titánica tarea, a oscuras, con los mínimos medios y una sincronización imposible entre dos equipos sin comunicación posible. Todo estaba bien teorizado, pero un enlace cuántico entre dos puntos era inviable sin una coordinación entre ellos.

    Tratando a la distancia igual que un río, Andrés ideó la manera de crear un pequeño puente burlando el espacio y también el tiempo. Un túnel tan pequeño que solo es capaz de transportar ondas de radio. Se creó tejiendo hilos y esa gran araña cósmica capaz de aguantar tal obra de ingeniería fue bautizada con el nombre de Úrsula. 

    Por cierto, se usó un vino de color azul, de reciente producción, que causó furor en la colonia. Tenía el mismo brillo que los destellos del artefacto de comunicación que producía en la atmosfera, azul intenso.

    Cuando estuvieron preparados para la primera comunicación, Andrés fue muy claro, envió un mensaje de texto a la siguiente dirección de correo; 

    Úrsula.Saavedra@code#231791Xzsr3z.gob.es

    Hola Mamá, perdón por haber tardado tanto en responder, pero ya sabes, son cosas que pasan en los viajes interplanetarios. Como ves, estoy bien. Quizá pronto podamos comunicarnos de una manera más directa, dame un poco más de tiempo, verás como sí.

    Te Quiero mucho

    Andrés.

    Silent Planet – Antimatter
    Anuncios
  • Cocina con el abuelo

    Cocina con el abuelo

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Qué aperitivo te comerías ahora mismo?

    -Buenos días a todos, todas, todes y buen apetito. Como cada mañana, las recetas más vanguardistas de la mano de un servidor. Andrés Kurosawa.

    -Tras la reciente colonización del planeta Kepler, nos llega a las cocinas del país nuevo género, espectaculares frutas y verduras, carnes deliciosas y mi favorito, el futumari.

    -Por si todavía no lo saben, el futumari es un animal que se cría en las costas de Kepler, muy común por allí. Tiene forma de pescado, pero tiene patas, así que es como un cabracho que anda por las playas en busca de cangrejos.

    -Lo dicho, al lío. Hoy en cocinando con Kurosawa; Futomari con salsa de Mango.

    -Para la salsa necesitamos 3 dientes de ajo, 30 gramos de aceite de oliva, 1 mango maduro grande, 150 gramos de caldo de pollo y un poco de vinagre, al gusto de cada uno, a mí no me gusta, le echo muy poco. Es muy fácil de preparar, y con este mango que tengo aquí preparado quedará para chuparse los dedos. Pelamos el Mango. Yo lo corto a tacos, así, para que las hebras no se noten mucho al comerlo. ¿Os he contado alguna vez las propiedades que tiene el mango? Es buenísimo para la salud intestinal, claro, como tiene tanta fibra…

    -Una vez pelados los ingredientes, todo a la trituradora hasta que quede una pasta. Me encanta el sonido de este aparato, suena… como la música moderna, no tiene desperdicio. Una vez que esté bien triturado se reserva.

    -Ahora viene el ingrediente fuerte de este delicioso plato. El futomari es muy fácil de limpiar, la piel se puede comer y está muy buena churruscada. Hay que tener mucho cuidado al retirar las aletas, ya que estas contienen una toxina con un efecto alucinógeno importante, así que ya sabes, no te pinches con el futomari o vas a alucinar.

    -Una vez limpio, ponemos todo en una bandeja, lo recubrimos con la salsa de mango y al horno una media hora y querido espectador…, Regado con vino azul keriano es bocatto di cardinale.

    -Abueeeeloooo, ¿ya te has vuelto a pinchar con el futomari?

    The Flaming Lips – She Don´t Use Jelly
    Anuncios
  • Más vino, por favor.

    Más vino, por favor.

    -… ¿Y a este líquido espeso y azul le llamáis vino?

    El piloto estaba muy enfadado, no solo la ruta no era de su agrado, sino que tenía que pasar varios días esperando para su abastecimiento.

    -Aquí no hay uvas- Respondió divertido el cantinero mientras fregaba unas jarras- No se pueden cultivar aquí, pero pruebe usted ese vino, y me cuenta-

    Sin convicción, el piloto se aventuró a probarlo. Alzo su copa, la removió provocando que la intensidad de su color se acentuara y se la acercó a la nariz. Percibió notas de azahar, de limón, de todos los cítricos que pudo recordar en sus paseos por los campos mediterráneos cuando era niño y pasaba sus vacaciones en Valencia. En cuanto al sabor, la agradable frescura dejaba paso a unas notas dulces y sedosa sensación en el paladar, equilibrio perfecto de acidez con un fondo amargo extrañamente agradable. El piloto, mirando al cantinero sin poder evitar expresión de sorpresa, estaba sin palabras.

                    -Que no sean uvas de la tierra no significa que no esté bueno-

                    -Pero, es maravilloso- Estaba extasiado por tan feliz descubrimiento -Quiero más-

                    -Aunque no parezca gran cosa…- Dijo el cantinero rellenando de líquido azul la copa del ahora sonriente piloto -… Este planeta tiene muchos secretos bastante agradables.

                    -Qué interesante, ¿se come esa sorpresa?

    Con la sonrisa ancha de quien está orgulloso de lo que hace, saco de la cocina un plato con unas croquetas color verdoso, si bien no tenía buena pinta, despedía un aroma espectacular. El piloto agarró una con los dedos, examinándola con curiosidad, le recordó a pollo rebozado estilo Nuggets. Crujiente en la boca y un sabor que no podía comparar.

                    -¡Esto está increíble!- Su expresión de pura felicidad, como la de un niño que ve a Papa Noel cargado de regalos- Esto necesita más vino azul, como lo llamáis?

                    -Vino Keriano le llamamos, pero si me lo permite, no deberías abusar, pues tiene algún que otro curioso efecto en…-

                    -No creo que sea más potente que la porquería de licor que se destila en la nave, eso sí que deja una resaca bárbara.

    Hablaron un buen rato, camarero y astronauta, de platos, curiosidades de la zona. Entre tanto, el navegante, vació dos botellas del preciado néctar que Dionisio quiso volver azul en este misterioso planeta. La fuerza de la naturaleza, como en cualquier parte del universo, hizo que el piloto necesitase usar el lavabo, donde, al asomarse en el espejo, comprobó con gran estupor que su piel se había vuelto azulada, casi del color del vino. Atemorizado, se dirigió a su único conocido en el lugar pidiéndole asistencia médica.

                    -No te preocupes, no es nada- Dijo el mesonero conteniendo una carcajada. – Es uno de los efectos del vino, se te irá mañana. Según se te quite la resaca irá aclarando tu piel. No es más dañino de lo que pueda ser la propia borrachera –

                    -¿Seguro que es inofensivo?

                    -Sí, fíjate cuánta gente encuentras del mismo color-

    Mirando alrededor, la recién conocida pareja encontró a varios bebedores de cara azul en el local que alzaban alegres sus copas en alegres conversaciones.

                    – ¿Y dices que hay otros efectos?

                    – Si, y lo notaras inmediatamente en cuanto pases al lado de una dama.

    The Jesus and Mary Chain – Sometimes Always
    Anuncios
  • El lamento del tiempo

    El lamento del tiempo

    Frente a Eva, un lamento se deslizaba por el plácido viento de las orillas del océano turquesa de Nueva Tierra Kepler, el lamento de quienes se van y no van a volver. A caballos de la Nave Hope II que tronaba ya en el cielo que el Sol Kepler tornaba naranja. Sus lágrimas ya estaban secas, pero la certeza, de que pronto el abismo del espacio-tiempo, abriría una brecha separándola de él, le quemó en su interior.
    Ella había escogido quedarse antes de conocerle, ahora la luz los separaría, vivirían en mundos diferentes, en tiempos diferentes. Cuando se marchó, dejó a su familia atrás, en aquella tierra oscura y oxidada, condenada por sus habitantes, a quienes la moral obligaba a rescatar. Cuarenta y nueve años luz del nuevo hogar.
    De manera inesperada, al final de la delgada línea que cortaba el cielo, del fuego fatuo blanco que luchaba por salir de la atmósfera empezaron a desprenderse luciérnagas a todas direcciones, las cápsulas de emergencia habían saltado. Pronto, el cielo estalló en fuegos artificiales. Ya no había esperanza para la vieja Tierra pero si se veían en el brillo de la mirada de Eva.

    Sidonie – A mil años luz
    Anuncios