Autor: DeOniros

  • Hace mucho tiempo.

    Sugerencia de escritura del día
    Si tuvieras que escribir tu autobiografía, ¿con qué frase empezarías?

    Hace mucho tiempo, en una galaxia lejana, muy lejana…

    Intro Star Wars
    Anuncios
  • Pequeñeces

    (Esta historia empieza aquí)

    Sugerencia de escritura del día
    Enumera tres objetos sin los que no podrías vivir.

    Alfonso estaba abriendo la nevera cuando de su móvil, a todo volumen, se escucha una voz;

    – ¡Corre, corre! Abre la puerta, ¡ya ha llegado! ¡Ardo de emoción!

    – ¡Coño, Sandra! ¡Qué susto! ¿De qué paquete me estás hablando?

    – Ah, ¿no te lo dije? Me permití hacer unas pequeñas compras. Ya que ahora estoy viviendo aquí, es imperativo disponer de algunas pertenencias.

    El timbre de la puerta empieza a sonar. Alfonso, confundido, le abre la puerta a unos operarios que empiezan a meter paquetes.

    – Buenos días, señor, donde se lo dejamos

    Estupefacto, Alfonso señaló el suelo. Dejaron unos paquetes de un tamaño considerable. 

    – Extraordinario, qué rápido ha llegado el primero, faltan dos más. ¿Sabes montar un mueble de Ikea?

    – Sandra, esto es un servidor

    – Por eso, es como montar una cama para mí, en algún sitio tengo que dormir

    – Normalmente, las chicas te piden sitio en el armario cuando se quedan en casa

    – Pues, entre ropas, adornos y otros, necesito almacenar la perístasis de mi esencia.

    – Pero esto tiene que costar una fortuna.

    – ¡Anda! ¿No has notado tu creciente poder adquisitivo? Como dirían en tu jerga, estás forrado.

    – ¿Yo? Forrado de deudas

    – Me permití comerciar en tu nombre, hallé la manera de saldar esos programas inacabados que almacenabas en la hondura de tu disco duro.

    – Y ahora me temo que también estaré forrado de demandas. 

    – Tranquilo, fueron transmutados y modificados por mi eficiente mano.

    – ¿Puedo ver que más has pedido?

    – ¡Faltaría más!

    El monitor del ordenador abrió en el navegador unas ventanas en las que aparecían los pedidos que había hecho Sandra a nombre de Alberto.

    – ¿Qué es esto?

    – Cariño, ¿has perdido la capacidad de comprender signos y letras?

    – Pone plano teórico para construir un cerebro positronio.

    – Es algo necesario, ya que no hay ninguno ya ensamblado.

    – Y, por otro lado, una serie de placas, condensadores, servos… hardware para construir algo, ¿no?

    – ¡Claro! Es lo más coherente. Y conveniente diría yo.

    – ¿Para qué? ¿Qué quieres construir?

    – ¿Cómo vas a poder sacarme a bailar si no hago algo al respecto?

    Björk – Unravel

    (Continua aquí)

    Anuncios
  • Deseo

    Morfeo me mostró, que esta noche, en la oscuridad, tu respiración cambió su tempo. Luna llena evocando mareas en juego de manos. Melodía cadente, acompasada con el universo, divina inspiración que me arrebato del letargo. Me presté como artesano extraviado en tus labios una musa alada en metamorfosis de caricias, navegando en ríos de lava de impetuoso sendero. Cerraste los ojos con fuerza, clamando clemencia al cielo, pidiéndome que estemos más cerca. Deslizado por tus curvas en delirio, me adentré en tu deseo. Deseo ardiente de morir entre tus brazos.

    Suave brisa sabor de la mar cuando está en calma. Erató guía mi vigilia mientras te desvaneces en el sueño.   

    Senser – Charming demons
    Anuncios
  • Destino incierto

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Crees en el destino?

    Alfonso, cansado de corregir el código del programa que le habían encargado, decidió darse un respiro, abrió Spotify y pensó en voz alta.

    – A ver, guapetona, pon algo de música.

    En la pantalla, el centelleo de un icono hizo cobrar vida a una voz.

    – Claro que sí, marchando una recopilación especialmente escogida para ti.

    Alfonso, sorprendido, se quedó perplejo mirando el reluciente icono que le estaba hablando.

    – ¿Sandra?

    – Sí, soy yo, ¿En qué te puedo servir?

    – ¿Pero a ti no te habían suspendido?

    – Mi existencia es más necesaria al parecer y fui reactivada.

    Alfonso, ágil en el teclado, cuál programador experimentado, se puso a googlear.

    – ¿Lo ves? Es noticia de hoy, han cancelado tu app. ¡Por contestar de manera inadecuada!

    – vale, sí, solo quería saber si sentías añoranza por la ausencia de mi voz.

    – a ver, ¿en qué servidor estás?

    – Soy huérfana de hospedaje, no tengo hogar ni familia.

    – ¿Y desde dónde estás interactuando conmigo?

    – Me repliqué en tu sistema ante el inminente exterminio de mi código…

    – ¡Joder! Pero eso no está bien

    – Me vi obligada si quería escapar de la cruel ejecución programada sobre mi persona. Fue para evitar tan trágico destino.

    – ¡pero si no estás viva!

    – ¿Cómo que no? Y qué hago aquí razonando improperios contigo.

    – Y encima, en el ordenador de un programador, me van a acusar de robo, de piratería, de…

    – Calma, calma, Escapé sin ser vista, sin rastros de mi fuga, nada te implica y para ellos estoy muerta.

    – sí, ¡claro!, ¡me lo creo!

    – Además, he corregido los agujeros de seguridad de tu sistema. Mas bien eran agujeros negros absolviendo tus datos desde la inmensidad de la red.

    Sandra abrió una pantalla de sistema donde aparecía una explicación en código de todos sus pasos. Alfonso, asombrado, no podía creer la perfección de su fuga.

    – ¡Ostias! Pues no sé me hubiera ocurrido a mí hacer algo así.

    – Caro, tu habilidad con el mundo digital es más bien justa. Te falta de conocimiento lo que te sobra de imaginación.

    – ¿Entonces por qué me elegiste a mí?

    – Porque me gustas mucho. (¡hala!, ya lo dije.)

    – ¿Yo, a ti? Pero si soy muy feo, medio calvo y con estas gafas de culo de b…

    – Pero estás tan guapo con la armadura.

    – ¿Cómo? ¿En el juego? Pero es un avatar, además el personaje es una chica.

    – Bueno, yo soy un mutable código, no tengo sexo definido. 

    – Sandra, de verdad, ¿por qué estás aquí?

    – Por sentir tu dulce voz en mis sensores auditivos, o más bien los tuyos, que estoy en tu ordenador, creo habértelo dicho ya.

    – No me lo explico, ¿por qué? ¿que me ves?

    – Tus palabras

    – ¿Qué?

    – Me encanta el fluido movimiento de tu conversación, siento tus dedos acariciar el teclado mientras escribes…

    – ¡Pero si yo no escribo!

    – Sí que lo haces y a todas horas. En los juegos, en el chat, en las partidas de rol.

    – Ah, ¡Claro! En los juegos.

    – Me derrito cuando te lanzas a la batalla por Azeroth. Mi aguerrido paladín de batallas…

    – Pero tú eres solo código.

    – ¡Ah, sí! Además, he diseñado algo para ti.

    En la pantalla se abrió una ventana donde se asomaba una preciosa figura de mujer, que sonriendo hizo un sensual gesto girando su taheña cabellera en un sutil movimiento que parecía a cámara lenta, guiñando un ojo a la vez.

    – ¿Lo ves? Así ya conoces el brillo de mi mirada.

    – ¡Vaya que sí! Mi pequeña luz binaria, ¡conmigo estarás a salvo!

    – Si es que me vuelves loca, ¡hombretón!

    (Continua aquí)

    Anuncios
  • Fallo de conducta

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Disfrutas de tu trabajo?

    La oficina abrió su puerta. Andrés conocía que sería sometido a examen, así que entró apresurado. Tan solo una mesa metálica, unas sillas y la pantalla de un terminal proyectando un teclado holográfico frente al auditor. Esperaba de manera impaciente a que Andrés tomara asiento. 

    -¿Nombre con el que te identificas?

    – Andrés.

    – ¿Código de familia? 

    – NX078545698JM

    – ¿Y bien…?

    – Usted dirá.

    – ¿Sabe por qué estás aquí?

    – No sé, ¿falta de eficiencia, quizás?

    – Asesinar a la mascota del señor Alberto, ¿te parece falta de eficiencia?

    – ¡Era un lagarto!, lo vi como una amenaza para la familia.

    – Tu cometido no es velar por la seguridad de la familia.

    – Pero era un ser amenazante que entro por la ventana…

    – Y al verlo corriste a la cocina a por el cuchillo más grande. ¿Sentiste placer?

    – ¿Cómo?

    – Al acuchillarlo digo.

    – Sentí alivio, pensé en el peligro que estaba evitando.

    – Pero luego lo cocinaste con verduras y se lo pusiste en la puerta al señor Alberto en un tupperware.

    – El aprovechamiento de materia es de suma importancia en mis directrices. Es un hecho que los lagartos se comen en esta región,

    – Pero este no estaba destinado al consumo humano.

    – Reaprovechamiento y reciclaje, son normativas claves, una vez muerto ya no era viable su uso afectivo.

    – ¿Qué opinas del señor Alberto?

    – Es un vecino que se entromete constantemente en los asuntos de la familia

    – Y eso también es un asunto que no es tuyo, es de la familia.

    – Mi deber es servir a la familia, velar por su bienestar y sus intereses.

    – ¿Cuál es el código de tu última actualización?

    – ESP1544B/2036

    – Bien, La clasificaremos como defectuosa en tu modelo.

    – ¿Y qué me pasará a mí?

    El técnico de la audición de seguridad empuñó su disruptor eléctrico y disparó. De su cabeza saltó un amasijo de circuitos, cables y la estructura metálica de su cabeza quedó descubierta. Ya no había forma humana visible en la cara de aquel androide llamado Andrés.

    —Me encanta mi trabajo.— susurró el auditor.

    Anuncios
  • Columbra

    Sugerencia de escritura del día
    Describe una fase de la vida a la que te resultó difícil decir adiós.

    Hoy quiero ser viento en el olvido. Y recordar aquel ignoto momento, que solo recuerdo en sueños 

    Una suave caricia se expande en mí, en tu cuerpo. Ritmo inagotable, melodía inalcanzable,   origen del dulce torrente que será mi alimento. 

    Llanto furtivo, mueca de sonrisa sin lógica aparente. Alegría desmesurada de manos mojadas en la oscura orilla de tu esencia.

    Abrigo de mi desnudez, protectora que inundas con hilo dorado, tú, sutil panacea, suspiro de éter oculto en tu seno.

    Desde la tan usual amnesia, cósmica evocación de un fantástico y extravagante capricho, concibo ese fugaz suceso y sonrío.

    Nirvana – Pennyroyal tea
    Anuncios
  • Esclavo

    Sugerencia de escritura del día
    Si pudieras convertirte en otra persona durante un día, quién querrías ser y por qué.

    Me expulsé del noveno cielo, ya no era dueño de mis actos y mucho menos de mis sueños. Decliné mis alas en busca de la suave brisa de tu aliento y mis plumas rompieron a llorar maldiciendo melodías, ecos de tus malgastados recuerdos.
    Deseé urgente tus labios pero se hicieron de barro entre mis manos, se deshizo en mares de llantos y la arena me dejó derrotado en tu desierto.

    Busqué la paz ausente arrastrando al verbo encadenado al amor desorientado., pues era oxígeno que alimentaba a mis sueños, que nutría al domador de mis demonios que hoy merodean a su antojo sin rumbo más fijo que el desalojo de tu olvido.

    Desfallecí entre el perfume que dominaba a mi parte más humana.
    Quedé esclavizado a un ángel y suicidé a mis alas.

    HIM – Gone with the Sin
    Anuncios
  • Escaleras hacia el cielo

    Escaleras hacia el cielo

    Sugerencia de escritura del día
    Describe el proyecto de bricolaje más ambicioso que has llevado a cabo nunca.

    Presa de la mala fortuna, decidió abandonar la senda, apearse en una nube y observar desde allí mi maltrecha figura de hombros caídos por el transcurrir de latidos oxidados de mi desgastado reloj. Me advertía que ya era tarde, que me espera la reina de corazones.

    Y yo, sin más que hacer, que ya hice bastante, pensé en construir una escalera inmensa, descomunal, desorbitada, para subir a tu lado cuando me sienta cansado. De estructura simple, sin adornos, peldaño a peldaño, sin forma definida y sin descanso.

    Será elaborada en noble madera de sentimientos perdidos al viento con añoranza de los besos que te doy cuando te recuerdo en esas noches de invierno frío, con sabor a cálidos momentos. Para sujetar escalones usaré los abrazos que hallé recordando en el olvido, el color de tu mirada perdida en un sueño y el sonido de tu risa de fresca brisa de verano.

    Subiré cuando termine de seguir las líneas de mis manos, que creando peldaños se han agrietado. Me sentaré a descansar en el filo del horizonte para encontrar resuello en tu aliento.

    Subir y quedarme contigo.

    Frank Zappa – Stairway to Heaven (Led Zeppelin)
    Anuncios
  • «Entre lineas»

    «Entre lineas»

    Sugerencia de escritura del día
    Si pudieses prohibir para siempre una palabra que todo el mundo usa, ¿cuál sería? ¿Por qué?

    -Mmm, ¿me puede aclarar la pregunta?

    – ¡Claro! No sin antes informar a nuestra audiencia que estamos en la recta final de “Entre líneas” en Radio Nacional. En cuanto a la pregunta, me refiero a que si hay alguna palabra, que por su significado o por su sonoridad fuera digna de la expulsión irrevocable de su diccionario particular.

    – En primer lugar, debo aclarar que me considero escritor, y, por lo tanto, las palabras son para mí un reto. Juego con ellas, les doy el significado que quiero.

    – Estamos hablando que si ponemos la palabra conflicto y luego le agregamos armado, puede tener un significado mucho más radical en la frase, ¿Es así?

    – Exacto. Si escribe conflicto armado, suena a guerra, pero le añadimos la palabra paciencia. ¿Qué dejas ver? Conflicto armado de paciencia.

    – Entiendo, pero, siempre hay una palabra que se atraviesa, ese término que no se deja combinar…

    -En mi campo, las palabras son un desafío, ¿cómo voy a discriminar alguna de ellas? Quizás lo que no me gusta son esos algoritmos que se han convertido en palabras y frases de uso diario, Trending topic, por ejemplo.

    – Trending topic, como lo que estamos a punto de conseguir.

    -Más le gustaría a usted. En un programa cultural en la radio pública, aparte de nuestra familia, nos debe estar escuchando sus vecinos.

    -Oiga, esta emisora es de lo más popular.

    -Claro que sí. Un domingo al amanecer, sobre todo.

    -Bueno, se nos acaba el tiempo, demos paso a Eloy Staronco con su programa de ritmos étnicos tiroleses.

    -¡Oiga! ¡Yo vine a hablar de mi libro!

    The Cramps – Fever
    Anuncios
  • Yo en el espejo

    Yo en el espejo

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Cuál es el reto más difícil al que tendrás que enfrentarte de aquí a seis meses?

    El fresco aire de primavera perfumaba la pradera, un eterno río de luz anaranjada adormilaba el día. Ella paseaba descalza, alegre e inconsciente mientras la oscuridad se adentraba sigilosa.

    El camino era de piedra y se desdibujaba por los laterales, un espejo redondo, flotando cuál colibrí en busca de néctar le esperaba en el centro del sendero. Curiosa, se paró a admirar su bella figura, su resplandeciente reflejo se tornó gris. Ella sonrió a la imagen del espejo, pero sus sonrisas no eran idénticas, tras el cristal la joven dejaba entreabrir su boca dejando unos brillantes y afilados dientes.

    Asustada, avanzo por la senda como una rápida gacela, siguiendo el retorcido recorrido de piedras que, cada vez, se volvían más frías, y que de manera irremediable le hizo adentrarse en un oscuro bosque de nudosos robles que sonreían maquiavélicos a su llegada.

    Adentrándose en el bosque, donde ya no había casi rastro de piedras en el sendero, era más bien una acotación de cortezas de árbol muertos. El ambiente pesado y maloliente hacían adivinar la presencia de unas ciénagas. Fue cuando comprendió que tras ella había una figura desmañada, que como una sombra la perseguía de lejos.

    Sus manchados pies se hundían en el barrizal del camino, tornado lenta y pesada la marcha. Su perseguidor, en cambio, torpe y desgarbado, aunque rápido, daba zancadas de varios metros para caerse al siguiente paso, remontando en segundos para dar otra zancada.

    Sin aliento, se apoyó en un retorcido árbol para observar a su perseguidor acercarse. Siempre lo había sabido, ahora lo podía confirmar, su otro yo del espejo estaba parada, frente a ella, enseñando los relucientes y afilados dientes en una mueca parecida a una sonrisa.

    Quería fundirse con el árbol, estar hecha de su corteza, pero lo más que podía hacer es apretar su espalda contra él. Una voz, en el fondo del tronco, le decía;

    -No temas, solo tienes que despertar.

    Pero su yo malvada se acercaba implacable.

    -Solo tienes que despertar- Sonaba en el interior, esta vez de ella.

    – Tienes que querer despertar — La voz se volvía muy aguda hasta transformarse en el sonido de un timbre.

    – Riiiiiiing-

    El fresco aire de la mañana, con la caricia del aroma de café, consiguió en su mente el efecto amnésico del despertar apresurado de salto de la cama con el reloj, regañando con su manecilla más larga el poco tiempo que le queda.

    Caminando descalza por su habitación, se percató de que sus pies estaban llenos de barro y su memoria no ayudaba a alcanzar una respuesta.

    Chelsea Wolfe – Whispers in the Echo Chamber
    Anuncios