Autor: DeOniros

  • La noche de…

    La noche de…

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Qué películas o series de televisión has visto más de 5 veces?

    La calle estaba desierta, oscura, con la calma del féretro y de quien lo ocupa. Aquel felino, tan negro como su sombra, cruzo presto para no romper el equilibrio entre la luna y su resplandor. El sonido de mis pasos rebotaban en el callejón donde, sin saber por qué, me encontraba. Allí estaba, acurrucado, bajo una vieja manta manchada de barro y raída por las alimañas. Se movía sin cesar, como si de un nido de ratas se tratase, roedores hambrientos de almas dispuestos a devorarse entre ellos por saciar su apetito. Tiré fuerte de la manta hasta destapar aquella extraña forma. Entonces… La fuerte iluminación del astro rey acariciaba mi sobresaltada expresión. Mi agitado respirar, acompasado por la melodía del timbre de despertador, cerraban con un punto final a la extraña pesadilla de la que era víctima. O eso creía yo.   

    La calle estaba desierta, oscura, calmada. Un gato negro la atravesaba en una danza de prisas por cruzar. Una sensación de déjà vu invadía mis sentidos al avanzar hasta el callejón, donde una torturada forma envuelta en una sucia manta se revolvía de manera feroz. Sentí la necesidad de arrancar la fétida tela, así que de un tirón quedó descubierto… El sudor resbalaba por mi frente, mi corazón golpeaba mi pecho con fuerza y el despertador no paraba de sonar. Mientras, despertaba de esa terrible pesadilla que me había atormentado y empezaba a desvanecerse para no repetirse más. O quizás no fuera así.

    Una oscura calle en calma, en la que pasaba un gato con urgencia felina. Y yo caminando hacia un callejón hasta donde una repugnante manta guardaba un secreto torturado en espasmos. Tiro de la cobija y de pronto… Me despierto asustado con el despertador ese tan escandaloso, Estoy pensando en comprar uno nuevo con una melodía más agradable. A ver si se termina de una vez esta pesadilla.

    Calle oscura, gato apresurado, callejón oscuro, creo que todo esto ya lo he visto antes. Me dirijo hacia el callejón donde hay una figura moviéndose como una condenada debajo de una manta asquerosa. Tiro de ella con fuerzas y… Cojo el despertador y lo reviento contra la pared. Hay piecitas redondas regadas por toda la habitación, me he ganado ya el derecho a comprar uno nuevo. Veremos que pasa.

    Salgo corriendo a toda velocidad por la calle oscura, casi tropiezo con el gato que me bufa sin compasión. Le contesto con una pedorreta y me apresuro a entrar en el callejón. Como no tengo prisa me siento al lado de la hedionda manta esa que tanto se mueve. Espero haciendo dibujitos en la pared con una tiza que encontré por allí tirada. Cuando ya tenía la reproducción del Guernica casi terminada me encuentro con que la criatura empieza a salir de su nido.

    – ¡Coño! Una marmota

    – Efectivamente, soy una marmota.

    – ¿Y se puede saber por qué al destaparte se termina el sueño?

    – Porque quería dormir un poco más.

    Me despierto con el sonido del móvil. Es mi jefe y me pregunta que donde estoy, que ya son las diez y cuarto. A ver como le explico yo que la marmota no se quería despertar.

    Robyn Adele Anderson – Paranoid (Black Sabbath)
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  • Mala suerte tu olvido.

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Tienes alguna superstición?

    En la esquina de la calle 13 me crucé con tu mirada, sortilegio de brumas del ocaso, quede perdido bajo la escalera del mantra que recitabas. Tu oscuro caminar de gata, y eso que en la noche son todos grises, replicar de cantos de sirena, más allá de la bendición de un connubio en martes a través del océano de la incertidumbre.

    Madrugador zurdo en vigilia de Cuaresma, defensor de los fragmentos del espejo de sal cuarteado por la brisa del eco de tu risa, que tintinea en el color del sol en la fragua del abismo de tu cadera. 

    Y yo que soy aire por no ser viento, muevo el vuelo de tu falda, escupo el silbido de un lamento y ardo en silencio en el instante que me veo morir en el intento de que la chispa prenda el incendio y tú no seas el centro. 

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  • Kcepalominido

    (Esta historia empieza aquí)

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Con qué animal te identificas? ¿Por qué?

    Los KCepalominido tienen un olfato perfecto, según los xenobiologos es incluso mejor que el de los cerdos. Así que tienen la habilidad de localizar presas (larvas y lombrices) en el interior de los árboles o bajo varios metros de tierra, o controlar su manada a kilómetros de distancia.

    Willy aprovechaba el tiempo que Vega estaba en el colegio, para pasear por el bosque en busca de apetitosos gusanos de la madera, que gracias a la enorme elasticidad de sus tentáculos lograba atrapar fácilmente en árboles agrietados. 

    El simpático ser procesaba el olor de forma distinta, no solo captaba aromas, también formas, distancias, colores y emociones. En esta ocasión estaba captando miedo, de esa extraña forma, con tantas tonalidades rojas como lo hacen los humanos. No eran ninguno de los suyos, su manada estaba a salvo, pero decidió que tenía que hacer algo.

    La capacidad de saltar de Willy le permite una movilidad asombrosa en terreno escabroso, en pocos minutos llegó donde Adam trabajaba, con sus cultivos, moviendo rápidamente sus tentáculos y con su canto carreteado intentó llamarle la atención.

    – No, Willy, ahora no tengo tiempo de jugar contigo.

    La criatura tiraba con sus tentáculos de Adam, que empezaba a enfadarse cuando interrumpió Eva, su mujer, que llegaba cargada de cestas.

    – Adam, creo que Willy quiere decirnos algo

    Nervioso, saltaba y movía sus tentáculos a la dirección del suceso que lo alarmaba.

    – Creo que quiere que lo sigamos, ¿Vamos?

    Adam, a regañadientes, hizo caso a Eva y siguieron al cada vez más alterado ser. A duras penas, la pareja pudo mantener el ritmo de la criatura, que paró en un claro cerca del bosque, seguía saltando y señalaba hacia abajo.

    La pareja descubrió un profundo pozo entre la maleza. Se escuchaba un lamento apagado desde el interior. Willy salto dentro del agujero y empezó a subir algo. Adam dedujo por lo poco que veía que era un pequeño cuerpo humano.

    – Parece un niño – Le dijo a Eva alarmado.   

    – Agárrame a ver si puedo ayudar a subirlo.

    Willy empujaba como podía desde abajo del túnel. Eva atrapó de la ropa al semiinconsciente infante hasta que pudo sacarlo. Tenía unos seis años, estaba herido y en estado de conmoción. Adam lo transportó en brazos y corrieron a la ciudad en busca de auxilio.

    El hospital era un módulo de la antigua nave, estaba previsto que se quedaría en el planeta antes de la llegada, llegando a ser el primer edificio en la construcción de lo que ahora era una pequeña ciudad. Por suerte llegaron a tiempo y tras una breve intervención, el niño quedó fuera de peligro.

    – Según el doctor, estará recuperado en pocas semanas, ¿Pudiste averiguar quién es? – Le dijo Eva a Adam que acababa de llegar a la sala de espera.

    – Sí, es el hijo de Zoa, la xenobiologa, Tiene una base cerca del bosque, en un descuido se le perdió y lleva todo el día buscando, estará al llegar.

    – Cuando se calme la situación podemos aprovechar y explicarle que las criaturas como Willy parecen ser más inteligentes de lo que creíamos, quizás merezca la pena estudiarlos.

    Llegando la madre del pequeño, Eva y Adam volvieron a casa con Willy, que esperaba en la puerta del hospital. Al verlos empezó a emitir esos sonidos de canturreo de cotorra tan característicos de él.

    – A veces pienso que nos está hablando – Comentó Eva pensativa.

    (Continua aquí)

    REZZ x Blanke – Everywhere,Nowhere
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  • Regreso (Al futuro)

    Sugerencia de escritura del día
    Escribe una carta a tu yo de 100 años.

    – … Lo reconozco, son muy buenos, o mejor dicho, entonces eran muy buenos, no lo vamos a discutir, pero cambiaran…- El joven me miraba ya con aspecto cansado, aparentaba la figura del que soporta el sermón de misa la mañana del domingo. Víctima de una educación severa, no tenía más remedio que escuchar a los adultos-… El primer paso será dentro de poco. ¡Van a sacar un video! – Hice una breve pausa y me miré el casio que tenía en la muñeca – Probablemente ya lo hayan sacado, pero como tú sabes, aquí todo llega tarde.

    – Que mas da que hagan un video, son los mejores…- Respondió el chaval que empezaba a enfadarse.

    – Y será el primer paso —expliqué yo interrumpiéndole—. Se volverán comerciales. ¡Horriblemente comerciales!

    – ¡Eso no me lo creo! – En la mirada del chico se notaba un atisbo de rabia reprimida.

    – ¡Que sí! Que te lo digo yo, dejarán su estilo, dirán que harán música para un público más adulto, que los tiempos cambian.

    – ¡Colega! Estos tíos son los más auténticos…-

    – Si ya, pero poderoso es don dinero, hasta en internet salió una foto donde salen vestidos de Armani…- El jovencito me miro con cara de haber dicho una palabrota, tal como ácido ribonucleico o ministerio de hacienda.

    – ¿Qué es internet?

    – Eso no importa, la cuestión es que harán, y no muy lejos, un año, creo, canciones al más puro estilo comercial.

    – ¿Como Bon Jovi?

    – Peor.

    – … ¿Y vienes del futuro, con un esfuerzo enorme por el traspaso de entidad y ese proceso cuántico que cuentas, para influir en mis gustos musicales?, ¿has venido solo a eso?

    – A ver, niño, apunta 15,23,28,30,42 complementario 38 Reintegro 01- Mientras terminaba la frase, notaba cómo mi mente se desvanecía y tomaba consciencia en otra realidad…

    – … Y así fue como empecé toda mi fortuna…

    – … Abuelo, ¿y qué paso con los dos primeros saltos? ¿El experimento eran tres saltos, ¿No?

    – Ah, sí, en el primero me comió un carnotaurus. En cuanto llegué a la época del cretáceo, no me dio tiempo de ver más que un montón de dientes. – Dije pensativo – En el segundo llegó la inquisición, que parece que tenían destacamento en todos los pueblos con más de 500 habitantes y me encerraron en una mazmorra hasta el día de mi ejecución, experiencia que hizo querer olvidarme de viajes al pasado.

    ¿Y el futuro, abuelo?

    – No sé… no le encuentro gran diferencia… Los coches siguen sin volar…  Y yo estaré hecho un carcamal.

    Metallica – Motorbreath
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  • Imagínate

    Sí puedo elegir,

    me quedo con la nube que rodea tu mente, 

    esa que me dice que, 

    con los ojos abiertos 

    y la mirada ausente,

     estás dentro de una aventura

     que solo en tu interior ocurre.

    Oddko – Disobey
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  • Pardelas

    Pardelas

    Airam consiguió alquilar aquella casa en la costa, para aislarse este verano de las pesadillas cotidianas. No soportaba más el infame ruido de cristales rotos que se había instalado en su casa. Decidió planear una escapada de asceta para no permitir que la enajenación ordinaria se convirtiese en insania.

    Le enamoró la inmensidad del mar, el olor a sal y el rumor de las olas que entraban desde la orilla hasta la ventana del dormitorio. Algún velero se divisaba en la línea donde se mezclaba el mar con el cielo, convertía el paisaje, en una digna postal de recuerdo de una feliz estancia.

     No era tan idílico este paraje al caer el sol. La marea había bajado tanto que el mar parecía un inmenso y negro charco de alquitrán fundido con el horizonte. La luna llena reflejaba dejando una estela que, junto al canto de las pardelas, hacía de la costa un siniestro cuadro de Beksinski. 

    El llanto de un bebe en forma de canto de pardela terminó perturbando su sueño, muchas leyendas cuentan historias relacionadas con el sonido que hacen por las noches estas aves pelágicas, de brujas que raptaban niños, o de duendes que acechaban en las costas imitando el llorar de los infantes.

    La segunda noche, con vistas a un “no pasa nada, no hay que temer”, decidió pasear por la orilla, armado con una linterna reveladora de inexistentes monstruos, volando a la sombra de la noche. El incansable chirrido de las aves y el resplandor de luces en la playa hizo que volviera a la casa con tanto miedo que le hizo encerrarse en su habitación y taparse los oídos con las manos.

    Decidido a no dejarse vencer, la tercera noche se armó de valor y con ayuda de los auriculares pasó el inicio de la noche escuchando el concierto de Brandeburgo número seis de Bach. El sonido de las violas llegó a sincronizarse con el canto de las pardelas, que esa noche estaban más agitadas. Frustrado, se quitó los auriculares y se asomó por la ventana. Un golpe en el cristal le hizo saltar hacia atrás. Una de las molestas aves había chocado con la ventana, dejando grietas en el vidrio y el animal agonizaba entre espasmos en el suelo.

    Armado de valor, quiso no ver el gigante en las aspas del molino y que esta cuarta noche fuera el comienzo de unas vacaciones en calma. Tras una cena ligera, caminó por la orilla de la playa en plena puesta de sol, con el objetivo de enfrentarse a sus más temidos miedos. Su linterna le acompañaba por si la noche se hacía oscura y en la otra mano, a modo de tranquilizante, un martillo como posible arma defensiva. 

    Se había alejado unos kilómetros de la casa, los últimos rayos de sol daban la bienvenida a la oscuridad de la noche. Fue entonces cuando reconoció la melodía incansable de sus atormentadores alados, que le habían acompañado todas estas noches. Sus extraños trinos se localizaban ahora enfrente de él, donde descubrió el resplandor de una hoguera.

    Intentando no perder la calma, decidió acercarse al refulgir del fuego, que asomaba desde la esquina del acantilado. Arropado por la oscuridad y la geografía de la costa, se acercó hasta poder ver que ocurría a una distancia prudencial.

    Varias mujeres daban vueltas a la hoguera. Jóvenes algunas, otras ya adentradas en años. Bailaban y corrían alrededor de la lumbre. Algunas vestían harapos oscuros, otras estaban desnudas o casi desnudas. De pronto pararon. La más vieja empezó a graznar como si de una pardela se tratase, le siguieron las demás creando una espeluznante conversación grotesca e irreal. Airam se asustó tanto que echó a correr todo lo rápido que pudo, hasta llegar a la casa desfallecido y sin aliento, cerrando puertas y ventanas en cuanto recobró las fuerzas.

    Se dispuso a recoger rápidamente lo que pudo y partió de vuelta a su casa sin mirar atrás. Al amanecer, cansado y todavía asustado,  entró a su morada. Para sorpresa de su familia, que sabían del necesario descanso que Airam había elegido tomar. No hubo muchas preguntas, su aspecto era más la de un hombre enfermo y decidieron dejarle descansar.

    Durmió durante todo el día y toda la tarde. Por la noche despertó con el malestar de quien se levanta tras una siesta muy prolongada. Con la tranquilidad de estar en casa abrió la puerta del balcón, encontrándose con la figura de su mujer, que se asomaba en la terraza a espaldas de él. Le inquietó encontrarla totalmente desnuda. – ¡Alba! – la llamó con cierto temor. Ella se giró lentamente y le miró fijamente a los ojos un instante. De su boca, como si de una pesadilla se tratara, empezó a fluir un estremecedor canto de pardela. 

    La mente de Airam se rompió en mil pedazos, nunca se supo si la locura estaba latente en él o fueron las aves de aquel paraje marino las que hizo que terminase con su mirada perdida en el infinito y su alma muy lejos, en algún lugar más allá del horizonte.

    Nox Arcana – Sundown
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  • Ouija

    Ouija

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Qué ha sido lo último que has aprendido?

    -¡Por favor camarero!

    -Buenas noches, ¿qué desea?

    -Una copa de vino para mí, y esencia de rosas para mi amigo.

    -¿Para quién? Yo aquí no veo a nadie.

    – Ah, sí, es que mi amigo es un espíritu.

    – Pues anda un poco des materializado

    -Claro, es incorpóreo.

    -¿Y entonces cómo se va a tomar la esencia de rosas?

    -Usted póngaselo y él ya sabrá.

    -¿Cómo que le da por llevarse de copas a los espíritus?

    -Verá, Yo andaba aburrida en casa, y vi un anuncio en el móvil que ponía, curso de médium intensivo, comuníquese con sus difuntos por medio de la ouija, y claro, ya he aprendido.

    -¿Desde entonces se va de marcha con los fantasmas?

    -Exacto, desde entonces son mis amigos.

    -¿Utiliza ese tablero para conversar con ellos?

    -Al principio sí, ahora es más fácil, utilizo el método de la posesión.

    -No quiero a nadie en este local con la cabeza dando giros de 360 grados, ¿Eh?

    -Tranquilo, eso es solo en las películas, el único efecto es que cambio la voz ¿Quiere saludar a mi amigo?

    -Si no hay más remedio.

    – (voz gruesa) Hola, soy Fulgencio, el fantasma, ¿me pone ya esa esencia de rosas? Se me está secando ya el ectoplasma.

    -Fantasma y exigente, lo tiene usted todo señor Fulgencio. 

    -(Voz gruesa) Encima que ando penando por ahí, usted se mofa, mire que le monto un poltergeist aquí mismo.

    -Anda, póngame usted con la señora que yo ya le pongo la copa.

    -A que es un encanto el señor Fulgencio.

    -Muy espiritual me parece.

    -(Voz Gruesa)Que conste que no pienso volver a este antro.

    -No he sido yo quien le ha invocado.

    -¿Queréis dejar de pelear? Parecéis niños. (Voz gruesa) ¡Es él que se mete conmigo!

    – Al final tendré que llamar a un exorcista.

    Paradise Lost – As I Die
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  • En mis sueños tu mirada

    En mis sueños tu mirada

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Qué es lo que más odias que te pregunten? Explica por qué.

    Es tu mirada que en el confín de mis sueños me persigue. Temo la presencia que arde en su pupila, que cuartea el espejo un bosquejo de telaraña de grietas a su paso. Más me inquieta que el ocaso desdibuje el rastro de mi ser en tu alcoba, que las caricias de pasadas noches se suiciden al hilo del alba cada mañana. Que el dulce suspirar del ansia de tus labios se vuelva oscuro tormento de la carencia del calor de tus manos a través del gemir de tu deseo.

    Hoy siento el mar en calma de luna llena, de tu pelo ondear en el viento, de las ganas de frío y calor latente de tus brazos, abrigando la esencia de mis recuerdos.

    Omnimar – Out of My Life
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  • Al principio

    (Empieza aquí)

    -¡El aliento de la criatura que habita en la cueva del lago huele a helado de fresa!

    Recuerdo lo que dijo la niña al ver bostezar a esa criatura tan dócil que tanta alegría nos dio descubrir. De tamaño de un labrador y el contorno de un hipopótamo, camina patoso lentamente en los prados, y grita mucho si le asustamos, a pleno pulmón. Hacía diez ciclos de rotación Kerplianos, unos nueve años, que nos quedamos aislados aquí. Ha sido muy duro empezar y hemos aprendido mucho de este mundo extraño.

    Noches de frío y nieve que, como el mar se ve azulada, el sol ilumina distinto, parece una puesta de sol constante. Criaturas sacadas de una mitología olvidada. Geografía imposible en una tierra de abundancia. Nuestro jardín del Edén personal en el exilio.

    Brillante en la noche es un punto azul en el universo, que cuando miro hacia atrás en el cielo recuerdo que tú me acunabas en otro mundo y que mi hogar está lejos.  

    The Crystal Method – The Trip Home
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  • Espectro

    Extendió su mano al vacío con la utópica idea de sentir su cálida mejilla. Imposible de confluir en ese instante de ensueño en el que la transparente y fría forma de su amada, le miraba, triste y sola, como si el paso de los siglos venideros fueran cadenas que irrumpen su marcha. 

    En su rostro, lluvias de primavera en el viento de otoño, sol sostenido en el silencio de un copo de nieve, invitando a una caricia que ya nunca será. Imposible suspiro mudo que evoca el inflexivo momento de la partida inminente.

    En su mirada una lágrima.

    En sus labios el hueco de un adiós. 

    Una leve sonrisa y ella se desvaneció.

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