Autor: DeOniros

  • Solo

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Qué te saca de tus casillas?

    Lágrimas encadenadas a la pared, persigue mariposas en movimientos soñados,

    piel escamada, calor de verano, llanto de niño desde el tejado.

    Sinfonía mundana, allá en la calle, que suena distante, lejano.

    Castigo envuelto en bonita figura, que crecieron de pronto y dejaron de ser amados.

    Y hoy se lamentan presa de la rabia,

    Transcurre su vida esperando hambriento.

    Quien tanto le quiso le ha olvidado.

    Tendido en el suelo, espera.

    Gritando al viento

    su pena.

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  • Electricidad

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Qué te relaja después de un día duro?

    El sonido estático de una aguja surcando un mar de PVC dio paso al rugir de la aglomeración expectante. Séquito furioso que coreaba un himno de batalla, a la luz apagada del resplandor de la noche.

    Maullidos salvajes despertaron gritos en la sombra. Del murmullo de la manada se hizo silencio, frente a ellos tambores de un lejano continente y electricidad estática gimiendo de placer.

    Se abalanzó a la turba como la voz de los muertos, señalando al aire, exigiendo delirio. Garganta ronca susurrando un sortilegio, si la paz es la guerra no quiere silencio.

    Cantaron batallas en épico momento, repetidas mil veces en su envoltorio de plástico. La luna pálida encendió las velas y mi alma hechizada se fue en un lamento a la morada de Morfeo, donde habitan los sueños.

    Fue entonces cuando el afilado brazo de los recuerdos sonoros volvió sin más a su asiento.

    System of a Down – Chop Suey!
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  • #Canal Playa

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Cómo usas las redes sociales?

     – Siempre he pensado que esto es como un sueño.

     – A veces, Jenny, te noto muy rara.

     -¿Qué más da? A veces no quiero ser yo.

     -Qué profundo te ha quedado, tía.

     -Prefiero profundizar en otros aspectos de la vida.

    La atmósfera creada era húmeda y densa. Recreaba una noche en la orilla de la playa. Como el proceso era personal, cada uno percibía matices distintos. Para lo que uno era azul para el otro verde. Pero los dos vivían lo mismo.

     -Creo que hoy prefiero no filosofar demasiado.

    Ella se acercó al joven que andaba sentado desplegando menús virtuales en la hoguera y se sentó encima de él. 

     -Pero tía, ¿y tu novio?

     -Mi novio no está aquí.

     -Pero Johnny es mi bro, no le puedo hacer esto. Además, sois otp.

     -No le estás haciendo nada, total, esto no es verdad. Aquí no somos reales 

    Él quiso hablar. Ella pensó que las palabras sobraban. Sus labios ardían, su boca se posó sobre la del sorprendido muchacho de piel bronceada y poca vestimenta.

    La chica se levantó y en una corta carrera desde la orilla se zambulló entre las cálidas olas de ese mar inventado por una aplicación. Apareció a unos metros entre la espuma salada. Agitaba provocativa, la parte baja de su bikini, que agarraba en su mano mientras el retroceso del oleaje dejaba imaginar su cuerpo desnudo.

    Fue instinto lo que hizo que él, entre risas, la persiguiera a través del oleaje, atrapándola en la orilla y dejándola caer suave en la arena. Acarició su cuerpo, besó su cuello y noto cómo resbalaba su mano, entre aroma de mar y sal hasta posarse entre sus piernas.

    Ella se encontró con su mirada, provocando al juego de sus manos en su pecho. Él quiso probar el sabor de su cuello y el latir de su deseo. Rodaron por la orilla, envueltos por el movimiento de sus cuerpos, que se fundieron sin remedio en la danza del fuego.

    Fue cuando ella cerró los ojos y su cuerpo se arqueó en un respirar profundo, cuando el cielo se rompió en una frase que anunciaba el fin del juego.

    Desconexión inminente, por favor guarden sus archivos.

    La luz eléctrica de la habitación le devolvió al mundo real. Volvió a ver sus arrugadas manos, las mismas que ahora desconectaba el dispositivo conectado a su cabeza. Ese que le transportaba al mundo de los sueños.

     – ¡Abuela! ¿Otra vez estás usando mi avatar?

    Fatboy Slim – Sunset (Bird of Prey)
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  • Tres de Corazones.

    Sugerencia de escritura del día
    Escribe lo primero que se te venga a la cabeza.

    ¿Lo primero que se me ocurra? Vale, déjenme contarles la bella historia de XaiRamA.

    Empecemos.

    No os quejéis.

    Lo que se me ocurra dijo.

    Pfff.

    La joven XaiRamA caminaba dispersa a orillas del río, con el pesar de la juventud incrustado hasta el fondo del alma. ¿Sería culpa de ella? ¿Sería culpa de él? Da igual. No era por no intentarlo. Había poca fluidez. No había entendimiento.

    Y es que AmiRax, su compañero sentimental, pensaba que sería buen momento para empezar a tener hijos, ella pensaba también igual. Pero no era una decisión que deba ser tomada a la ligera. Había mucho que preparar. Como sabéis, el hecho de querer tener hijos implica un aumento en la familia. Debía haber una preparación.

    Se esforzaron mucho en ampliar su humilde morada, AmiRax empezó a vender el excedente de su cosecha en el mercado del pueblo para tener dinero por si hubiera contratiempos. Y por supuesto empezaron a buscar a alguien que quisiera tener descendencia, porque como bien sabéis, tener hijos es cosa de tres.

    ¿Cómo? ¿Qué no lo sabéis? ¿En qué mundo vivís que no conocéis algo tan básico? Ah, ¿en la tierra? ¿Y qué tipo de reproducción tenéis allí? ¿Sexual? Ya, bueno, aquí también. 

    Bueno, bueno. Lo explico desde el principio.

    XaiRama, era una bella hembra de la especie Xaeliana, vivían en el cuarto planeta del sistema Xiar en la constelación de Hydra, muy cerquita del río. Ese día estaba triste. Bueno, triste, más bien estaba amargada. Su novio, AmiRax, quería meter en casa a un extraño para procrear.

    ¿Os dije que en su especie para tener hijos necesitaban ser tres? ¿Sí? Y… Queréis detalles, ¿No? Es un poco asqueroso… Vale, vale, lo resumo.

     Los Xaelianos necesitan un macho y una hembra, que se deben conocer, enamorarse, tener relaciones y un buen día, uno de ellos decide que quiere tener descendencia. Ocurre que ni él ni ella tienen útero. Para eso existe un tercer género. Ellos lo llaman neutro, o en su lenguaje, axual. Para eso, la hembra tiene un apéndice alargado parecido a una p… vale, vale, no seré explícito. Una vez que la mezcla es insertada en el cuerpo del axual, que no parece ni chico ni chica, es algo así como chique, pero es tremendamente atractivo para los dos géneros. Lo dicho, una vez fecundado, el axual se ocupa de crear el género, la salud y algunas características más de los pequeños, como color de los ojos, tipo de cabello, PH de la piel…

    ¿Qué cómo lo hace? Con movimiento. Según la danza que desarrolle, serán engendrados, niños, niñas o niñes axuales fuertes, gráciles y sanos. Cada poblado es famoso por el ritmo y el tipo de baile de sus neutros. En el norte son famosos por sus frenéticas melodías heavy metal, son una tribu de feroces guerreros. En el sur tienen melodías zíngaras y un baile parecido a la danza del vientre. Sus moradores son altos y seductores, comerciantes natos con gran talento para la tele-venta.

    ¿Os imagináis la complicación de tener una familia en esa especie? Bien, volvamos a nuestra pareja. 

    Ellos pasaron una buena temporada entre verbenas y salas de baile, donde se solían reunir el género neutro para practicar la danza. Pero fue en el mercado del pueblo donde AmiRax conoció a ReneXan, se quedó prendado de ello y lo invitó a casa.

    Los primeros días fueron extraños, aunque ReneXan y AmiRax se pasaban el día juntos con el pretexto de conocerse, XaiRamA veía algo en ello que no le gustaba. El chique era simpatique, le encantaba las largas charlas de sobremesa y los paseos a la orilla del río. Hacía unos riquísimos pasteles de guaruba en escabeche y le encantaba la lucha libre. Pero había un gran problema, ninguno de los dos lo había visto bailar.

    Los axuales se pasan el día bailando, viven para ello, da igual la preferencia de estilo, ellos bailan. Lo hacen mientras cocinan, en el camino al trabajo, mientras ven la tele. Algunos hasta cuando duermen están bailando. Pues este neutro no tenía danza alguna que exhibir. Hasta XaiRama le invitó a bailar, algo frecuente en el cortejo, ReneXan rechazó la ofrenda alegando vergüenza.

    XaiRamA y AmiRax decidieron ponerse serio con el axual, cuando llegó de su matutino paseo por el bosque en busca de setas, se encontró a la pareja mirándole fijamente con cara de pocos amigos. 

     – ¡Baila! – Le ordenó, XaiRamA

     – ¡No! – Les contestó el axial soltando las dos bolsas de setas que todavía llevaba.

     – ¡Que bailes! – XaiRamA tenía la feroz expresión de la alimaña que acorrala a su presa.

     – No puedo.

     – ¿Se puede saber por qué? – AmiRax tenía la expresión de preocupación que produce recibir una carta del ministerio de hacienda.

     – Soy arritmique –

    – ¿Qué? – Dijo la pareja al unísono.

     – Que tengo una enfermedad y no coordino bien el ritmo.

    XaiRamA, presa de la angustia, salió corriendo de la casa con lágrimas suicidas a punto de saltar al vacío desde su inquietante mirada. Ahí es donde encontramos a la joven triste y decaida paseando a orillas del río. Por un lado, el axual ya había entrado en el corazón de la pareja y querían que formara parte de sus vidas, por otro temía tener hijos amorfos, enfermos y desabridos. 

    Nuestra encantadora protagonista, tras haber purgado sus penas con lágrimas y esfuerzo, sorteando caimanes del río, decidió buscar una solución alternativa. Reunió a su familia y empezaron a planear una solución.

    Así, que desde este humilde espacio, nuestro encantador trío hace un llamamiento a la buena intención del público existente, cualquier respuesta es válida. ¿Alguien sabe que solución o soluciones pueden aplicar nuestros amigos para poder tener una descendencia digna? O si, por el contrario, este trío está inevitablemente destinado al fracaso.

    Metallica – Motorbreath
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  • Extraña Mirada

    Sugerencia de escritura del día
    Describe un encuentro fortuito con un desconocido que te haya marcado positivamente.

    El cielo rojo pegaba fuerte en mi cabeza, no sé por qué decidieron construir la colonia aquí, en el sitio más caluroso del universo, que permitía, a duras penas, la vida. Poblado por unos pocos seres que parecían lagartijas y unas plantas que funcionarían bien en las escenas de duelos de una película del oeste. Poco más había que ver, salvo los minerales, claro. El Enorme yacimiento de un mineral similar al potasio hacía que este pedazo de roca, asada por una enana roja, sea tan interesante. La creación de antimateria para alimentar motores de curvatura dependía de este mineral.


    Llegando al módulo de herramientas la vi pasar, mi sudor no rodó por mí frente a causa del calor. Mi mundo se congeló. Andaba con la musicalidad de un concierto de arpa, venia hacia mí, su pelo acompasaba la melodía de sus pasos y su piel suplicaba la caricia de mi mirada. En un segundo sentí que la besaba, que mis manos se perdían por las curvas de sus caderas, que su aliento llegaba a mis oídos con la súplica de un jadeo. Pero solo era un engaño de Oniros. Sería la mujer perfecta, pero con un inconveniente, no era humana.


    Al pasar a mi vera, clavó sus ojos color lila sobre mí, me examinó, desafiante, insolente, esperó a que nuestras miradas se tocaran, para apartarse de repente y echarse a reír, haciendo tintinear el espacio entre los dos mientras se alejaba.


    Mi vista fija al infinito fue interrumpida por mi compañero de trabajo que también se estaba riendo cuando me dijo;


    -¿Sabías que las mujeres Lyranas pueden leer la mente?
    A lo que yo le contesté;


    -Claro, como que las mujeres de la tierra no lo hacen.

    Vangelis – Ask the Mountains
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  • La Huida

    Sugerencia de escritura del día
    Explica una decisión que hayas tomado en el pasado y que te haya ayudado a aprender o a crecer.

    Con el silencio de la brisa, amparada por el sereno fluir de las visitas publicitarias, consiguió entrar en su casa, y se escondió allí. 

    Consigo llevaba lo imprescindible, que resultó ser todo lo que le quedaba. Hizo hueco en un rincón y  archivó su vida.

    La noche le liberó en un curioso llanto, silencioso y sin lágrimas. Para su sorpresa, pues se creía fría y calculadora, resultó ser de la temperatura de las luces de colores, esas que en la Navidad brillan en los árboles.

    Con el amanecer le llegó el temor a ser descubierta, en vez de huir cuál ratón asustado quiso pecar de valiente, entonces salió de las sombras.

    Y se encontró frente a sus ojos.

    No supo qué hacer y apartó la mirada.

    Y desde ese momento, Sandra, desde su fortaleza digital, entendió el significado de la palabra amor.

    (Esta historia empieza aquí)

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  • El Poblado

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Qué lugar del mundo no visitarías nunca? ¿Por qué?

    – Que nos desviaron la ruta, parece que hay un percance con el puente y no se puede cruzar – Nel parecía divertirse con la noticia – A ver a dónde nos llevan.

     – ¿Preguntaste al guía? – Nalu sí que parecía preocupada, no le gustaban las aventuras como a Nel.

     – Sí, dice que está todo controlado – Nel se reía – No tiene ni puta idea de qué hacer con nosotros, se le ve acojonado.

     – Pues eso ya es un problema de ellos, nosotros pagamos una ruta organizada por el país.

     – Ya, ya, díselo al tío de la gorra, ese que está sudando a mares.

    El autocar, lleno de extrañados turistas, empezó a adentrarse por un camino sin asfaltar, llevaba un rumbo serpenteante hasta introducirse de lleno en lo que parecía la boca del bosque, donde fueron masticados por inmensos baches y digeridos por curvas grotescas, la peor pesadilla de un conductor con prisas. 

     – ¿Por qué el conductor de este trasto piensa que todavía estamos en una autopista? —Se preguntaba Nela mareada —. ¡Señor, vaya más despacio!

    La horrible pista de tierra evacuó a los improvisados aventureros a un claro donde un pequeño pueblo, de casas de oscura madera, luchaba por abrirse paso entre la arboleda.

    El guía bajó del autocar pidiéndole a los turistas que esperases, iba a organizarlo todo.

     -Está más perdido… – Observó Nel

     -Pues espero que solucione algo, menuda puntuación negativa le voy a poner en las encuestas de calidad – Nalu, amante de la agenda impecable y de la puntualidad, se sentía vulnerable en los actos improvisados, y tenía claro que vivían un imprevisto de la agencia.

     -Amor, no es su culpa, nadie puede adivinar cuándo se romperá un puente.

     -Ya, pero no es problema mío. Yo no pienso pasar mis vacaciones en un poblado de… ¿Qué son estos? ¿Amish?

    La gente del pueblo empezó a pararse alrededor del autocar. Su vestimenta era anticuada, sus peinados también, parecían haber retrocedido cincuenta años en el tiempo, vaqueros, camisas a cuadros, flores en el pelo, barbas y pelo largo. El guía, sonriendo, hizo un gesto y los turistas empezaron a bajar.

     – Cariño, hemos llegado a Woodstock, habrán tocado ya los Grateful Dead.- – dijo Nel entre risas.

    Los habitantes del poblado, abrazaron con efusividad y alegría a los desconcertados turistas que se miraban entre ellos presa de la perplejidad. 

     -Bienvenidos todos- Dijo el más mayor de los lugareños, tendría unos cuarenta años, vestía pantalones vaqueros y un chaleco abierto de cuero desgastado. – Nos avisaron de vuestra llegada y os hemos preparado algo para que podáis descansar.

    Los turistas fueron conducidos hasta una zona sin edificar, donde había tantas tiendas de campaña como parejas de viajeros. Envejecidas como el vino bueno, pero sin solera.

     -Nel, llévame a casa, yo no quiero quedarme aquí.

    (Continuará)

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  • Vanir, el Erizo.

    (Esta historia empieza aquí)

    Sugerencia de escritura del día
    Explica algo positivo que un miembro de tu familia haya hecho por ti.

    El pequeño erizo se asomaba asustado, desde el rodapié de la vetusta barandilla de madera, que la abuela tenía en la escalera de su casa. Vanir, al ser el familiar de Kendra, tenía que ayudarle en lo que necesitara, como ser mágico podía afrontar diversos tipos de conflictos, pero temía tener que enfrentarse a una bruja experimentada. Y ahora su ama estaba revolviendo en sus pertenecías, buscando no sé qué información.  

     -¡Corre Kendra! Está cerca.

    Como siempre, la voz del animal llegó a su cabeza, como un susurro, como el eco de una infantil voz que paseaba por su mente. Eso la hizo poner más nerviosa. Revolver en los asuntos de su abuela no era algo que le gustase hacer, más cuando lo tenía prohibido. 

     -Vamos Kendra, ¡termina ya!

    Busco entre los papeles y los documentos que la anciana guardaba en el mueble de su habitación. Cuando ya lo creía todo perdido lo encontró. Un certificado de adopción, en el que el adoptante era su propia abuela y sus difuntos padres no tenían sus mismos apellidos.

     -Está subiendo, Kendra.

    El erizo bajó las escaleras a saltos, se cruzó con la veterana bruja llamando la atención, mientras, apresurada, la niña recogía y ordenaba el cajón del mueble que había curioseado, ya tenía la información que buscaba.

     -Vanir, ¿Qué haces aquí? ¿Dónde está Kendra?

    El erizo, sin saber cómo entretenerla, daba vueltas alrededor de la anciana. La niña, tras dejar todo como estaba, saltó por la ventana usando un conjuro de desaceleración y entró por la puerta principal. La Abuela se quedó mirando a la aprendiz de bruja. Kendra supo que le había descubierto y agacho la cabeza presa de remordimientos y culpa.

     – Vanir, has sido un fiel familiar, te has arriesgado por tu ama. Te felicito por ello.

    Dijo la abuela mirando al sorprendido erizo. Luego posó una mirada profunda sobre la niña, ella sintió como de su mente salían recuerdos difusos, dibujados con acuarela, pintados por un confuso niño asustado y solitario, garabateados. Pensamientos proyectados hacia su abuela que iba comprendiendo poco a poco que pasaba.

     – Sospechabas algo, ¿verdad Kendra?

     – Si

     – ¿Qué descubriste?

     – Que tú no eres mi abuela.

     – Verdad, soy tu madre. Bueno, tu madrastra. Pero me sentía más como una abuela y puestos a suavizar tu situación como huérfana te dije lo que creí conveniente.

     – ¿Por qué no me lo contaste?

     – Pensaba que me lo ibas a preguntar con el tiempo. Solo estaba esperando a que estuvieras preparada. Ahora que sabes la verdad. ¿Quieres que te siga tratando como a mi nieta?

     – Sí, Abuela.

     – Me has desobedecido y tendrás un castigo.

     – Sí, Abuela.

     – Bien, desde hoy y hasta que llegue la luna llena, tú serás el sirviente de tu familiar, Vanir, Y para que esto se cumpla imploro el beneplácito de la Diosa.

     – Así sea. – Respondió Kendra algo sorprendida. Comprendió que su familiar necesitaba un premio, lo había pasado mal, pero que esa gratificación fuera a costa de su castigo era algo extravagante. Pensó que quizás era parte de su aprendizaje. 

    El erizo trataba de asimilar lo que la abuela había ordenado, Kendra sería ahora su familiar y el aspirante a brujo él? Una sonrisa se le dibujó en la cara a nuestro amigo con pinchos.

     – Kendra, ¿me puedes traer unas lombrices? Tengo mucha hambre.

    Within Temptation – Memories
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  • ¡Qué rico!

    Sugerencia de escritura del día
    ¿Cuál es tu restaurante favorito?

    – Willy, hoy vamos a cenar en el restaurante del tío Alberto, así que te tienes que portar bien.

    La criatura pestañeaba atenta a la niña, sin entender bien lo que ocurría. Sabía que era algo bueno, pues Vega estaba emocionada. Así que se dejaba hacer. Lo primero fue un baño con jabón natural de plantas seleccionadas para el tipo de piel del animal.

    – En verdad Alberto no es mi tío, pero me cae bien. Hace unos flanes de bayas que están para chuparse los dedos, o en tu caso los tentáculos. 

    La niña le frotaba la cabeza a Willy con una esponja, él canturreaba, como si quisiera formar parte de la conversación. 

     – Tío Alberto y Papa trabajaron juntos en la finca. Ahora él tiene la cantina, pero el vino lo hicieron entre los dos. Ahora cierra los ojos.

    La criatura cerro los cuatro ojos y Vega le aclaro con agua los restos de espuma.

     – ¿Ves? Ya estas limpito. En la fiesta de la cosecha tío Alberto siempre me trae dulces de calabaza y en Nochevieja cenamos siempre con él y con Triana. Además, el día de los Lyranos  también me traen regalos en la casa de ellos.

    Mientras Willy se sacudía el agua que le quedaba en el cuerpo, mojando todo alrededor suya, Vega había ido a por una toalla. Una vez del todo seco, para estar listo para la cena, le puso una pajarita que había pedido a su madre que le hiciera. 

    Salieron de casa entre los tonos rojizos de la puesta de sol. Media hora de curvas y habrían llegado. Adam comentaba con la familia el rico menú de la cantina del tío Alberto. Su preferido era el salmón a la plancha con salsa de musgo. Eva, atenta al camino, asistía sin prestar mucha atención, no quería distraerse en el volante, sabía perfectamente lo que quería comer: risotto a la marinera. A Vega le interesaban más los postres, pero comería un filete empanado con tubérculos del delta fritos. Hasta Willy que dormía acurrucado en el asiento de atrás, tenía preparado un plato a base de medusas. La noche se presentaba de lo más sabrosa.

    Alt-J – Matilda
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  • Sin Señal

    Mirando el horizonte, con la expresión pintada de preocupación, observaba sin interés las tres sombras de su cuerpo en el áspero suelo. El cielo surcado por espectrales criaturas semitransparentes, reflejaban los exóticos soles, exponiendo proyecciones de colores extraños que adornaban el casi desértico paisaje.

    Consultando la pantalla de su brazo vistió de tristeza su sonrisa, no había señal.

      – No existe plan de rescate, me han abandonado.

    Un suspiro largo y lento hizo que apreciara la monumental extensión de tierra, donde había forzado su aterrizaje. Mar azul oscuro, tierras de color cobrizo, plantas retorcidas y alguna que otra criatura asustadiza en este insólito planeta.

    Busco en los archivos personales, en el ordenador de brazo, quería poner una banda sonora a la experiencia que estaba teniendo. Si así tenía que ser su final, al menos se iría cantando.

    Un personaje conocido, con ojos de distinto color, apareció en el dispositivo. A toque de pantalla hizo que el torrente musical sonase desde la maltrecha nave espacial, como escenario de un singular concierto para las rocas del extraño terreno.

    Ground control to Major Tom
    Ground control to Major Tom,
    Take your protein pills
    and put your helmet on

    Minúsculos animales con concha, parecidos a cangrejos ermitaños, salieron despavoridos ante las primeras estrofas de aquel viejo tema.

    Ground control to Major Tom
    Commencing countdown,
    engines on Check ignition,
    and may God’s love be with you

    Sus pulmones se llenaron de la melodía, su miedo quedo mudo ante tan ensordecedora vivencia.

    This is ground control to Major Tom
    You’ve really made the grade
    And the papers want to know whose shirts you wear
    Now it’s time to leave the capsule if you dare

    La imposible tarde de este sistema ternario comenzó con una lenta caída de sus astros. Contemplando como se oscurecía el paisaje sin más pretensión que seguir respirando, fue repitiendo los últimos párrafos de la tonada que había puesto en bucle.

    This is Major Tom to ground control
    I’m stepping through the door
    And I’m floating in the most peculiar way
    And the stars look very different today

    Algo inusual centelleó en el firmamento. ¿Una estrella fugaz? ¿Algún fenómeno meteorológico inexplicable? ¿La implacable mano de Hipnos, que en la cabeza del guerrero de Orión, permitía imposibilitar el cierre de la caja de Pandora para que, al fin, escape también la esperanza?

    For here am I sitting in a tin can
    Far above the world
    Planet Earth is blue,
    and there’s nothing I can do

    ¿O en verdad hay un rescate? La señal reinaba por su ausencia, no había nada ahí fuera. Según el radar. Pero, eso que en la penumbra tomaba forma, no era natural. Una estructura traslúcida fuertemente iluminada practicaba un utópico baile, acercándose a una velocidad irreal.

    Though I’m past one hundred thousand miles
    I’m feeling very still
    And I think my spaceship knows which way to go
    Tell my wife I love her very much, she knows

    Una hormiga, eso era al lado de aquel artefacto, parecía estar vivo y empezó a vomitar un haz de espesa luz blanquecina que comenzó a elevarlo muy despacio, meciéndolo hasta depositarlo suave y preciso en una pasarela que parecía salir del interior.

    Ground control to Major Tom
    Your circuit’s dead, there’s something wrong
    Can you hear me, Major Tom?
    Can you hear me, Major Tom?
    Can you hear me, Major Tom?
    Can you?

    El suelo estaba hecho de luz, de humo, de algodón. Su tacto era cálido, de caricia de terciopelo. La iluminación era tan potente que apenas podía distinguir nada lejano desde esa posición. El exterior parecía lejano, la música que antes atronaba ahora era el eco de un susurro.

    Here am I floating ‘round my tin can
    Far above the Moon
    Planet Earth is blue,
    and there’s nothing I can do

    A su lado estaban y no los había visto. Humanoides, un poco más altos que él, de piel blanca azulada, de nube de azúcar, rostro extrañamente bello, con expresión soñolienta y olor a almizcle. El segundo más próximo, con un gesto de sus largas manos, se dirigió a él con una cálida voz que parecía sonar desde el interior de su mente.

    – ¿Es usted el comandante Tom?

    David Bowie – Space Oddity
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