Categoría: pesadillas
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El príncipe de la eskupitola

El tintineo de la vieja bombilla de las escaleras hacía que la sombra del sacerdote pareciera extraña, macabra, perversa. La melodía del timbre anunciando su llegada la estremeció. La mujer no sabía exactamente qué iba a hacer aquel cura joven. Demasiado joven para su gusto, sospechaba que su visita iba…
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Uno de nosotros

El asiento estaba helado. El frío le recorrió la columna vertebral. El olor a desinfectante y el miedo no ayudaban mucho. No debía haber aceptado, pero necesitaba el dinero. Su familia lo necesitaba. Se lo debía.Así que no había más remedio: tenía que seguir con el experimento. Hubo una preparación…
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Sueños de amapola, lecho de alquitrán

Era una mezcla de pulgas y hueso, y ladraba por soleares.Caminaba las mañanas tras los turistas, por las tardes molestaba a las chicas del elástico, y por la noche ya no estaba.Desaparecía por la vereda de los ventanales rotos, se escondía entre océanos de desechos, era engullido por el viento…
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La Marca
-Ese extraño tatuaje ese que tienes en la espalda. ¿Qué es? -Es una maldición. – Una maldición, ya. Si es una maldición, ¿por qué te lo hiciste? – No me lo hice yo, fue el resultado de la maldición. – ¿Cómo fue? “Hace tiempo, cuando era muy joven, casi un…
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Susurros
Frente a mi ventana, colgada del brillo de las luciérnagas, la pude ver. Tocando en el cristal con sus frías manos de muerto, sonriendo, preciosa, en hilos de los latidos de mi corazón. – Déjame entrar. Me dijo en un susurro. – No puedo. Le dije con lágrimas asomando. Frente…
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El callejón
El cielo se desplomaba en rabiosa desesperación, las agrietadas aceras de la ciudad, descoloridas por las oscuras nubes, no eran buen sitio para pasear aquella tarde de espanto mojado, como aquel niño. Al cruzar la esquina lo vio, estaba allí, empapado, en la entrada del callejón. Su rostro, descolorido por…
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Reconectar
La habitación tenía colores pastel, tonos sutiles de azul y amarillo en un fondo blanco tan pulcro como el olor al desinfectante médico que envolvía el aposento. En el centro una cama, rodeada de aparatos medidores de constantes y frecuencias, tubos de líquidos fluorescentes y monitores de temperatura, entre todos…
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– ¡Por fin lo tengo! ¡El invento definitivo! – Me pegas unos sustos cada vez que vienes… – ¡D-E-F-I-N-I-T-I-V-O! – ¿Así se llama su invento? – ¿Qué? No, hombre… – Vale, ¿en qué consiste? – Todo el mundo habla de crear facilidades a la hora de trabajar, hay IAs que…

