El arte de acechar.

Sugerencia de escritura del día
¿Hay alguna cita que describa tu vida o sobre la que pienses a menudo?

Estaba tan ocupado, indignándose por el comportamiento humano, que no se dio cuenta de su sordera. Es más, empezó a imaginarse diálogos torpes, de situaciones inventadas, creó un universo de feroces palabras, donde los círculos rojos de una diana desgastada, eran su rostro desafiante a la puntería, que habitualmente era mala.

Con la frase de Sun Tzu por bandera, atrincherarse tras las líneas de texto en pijama se convirtió en costumbre y, a golpes de un viejo teclado, se convirtió en tormento de alegres tertulianos y humildes comentaristas sin más ánimos que la distracción efímera y sintonizar suspiros y sonrisas de alivio.

Estaba tan ocupado siendo víctima rebelde, que se le olvidó en que en el acto de ajusticiamiento, el verdugo llora a la desdichada forma, que se esconde en las sombras de que una vez fue su tormento y que en los labios abiertos están las espinas de los rosales.

Saurom – Mejor sin Ti

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Comentarios

Una respuesta a «El arte de acechar.»

  1. Avatar de beauseant

    Pocas cosas hay peores que una mala digestión de Sun Tzu :) nos creemos que el mundo necesitan que le pongan los puntos sobre íes y, ya ves, a este mundo le sobran puntos.

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Susurra al abismo. Alguien, en algún sueño, escuchará.