
– Este sí, este es el invento definitivo, es el mejor de todos.
– A ver, qué tenemos esta vez.
– Este aparato es capaz de dar marcha atrás a la vida.
– Eso suena raro, suena a aborto o a eutanasia programada.
– Que no, que no, le das atrás a tu vida.
– ¿Cómo una máquina del tiempo?
– ¡No, hombre! Ocurre que rejuveneces.
– ¿Cómo en la película de Bratt Pitt?
– Sí, pero no te vuelves más guapo, solo más joven.
– Pero eso es fantástico, ¿recuperas la firmeza en la piel? ¿Se te quitan las arrugas?
– Algo sí.
– Eso suena a que hay limitaciones. ¿Se te quitan las enfermedades?
– Verás, con este aparato se puede rejuvenecer células, pero no revivirlas.
– Vale, explíquemelo ahora en cristiano, como en un manual de estos decorados por Forjes.
– ¿Sabe usted que las células tienen una vida limitada, no?
– Sí, claro.
– Las células van muriendo y dividiéndose, tienen una duración limitada, ¿verdad?
– Sí, lo sé.
– Algunas viven unos cuantos días y otras varios años, pero todas tienen un fin y son sustituidas por otras. Eso nos limita en tiempo, esta máquina solo puede rejuvenecer las células vivas.
– Vale, pero, ¿puede dar marcha atrás algunas enfermedades?
– Si las cogemos a tiempo, sí.
– Eso ya es bastante, es como tener una copia de seguridad de nosotros mismos, ¿de cuánto tiempo estamos hablando?
– Doce minutos y treinta y seis segundos.
– ¿Me dices que podemos rejuvenecer unos quince minutos?
– Eso he dicho.
– Otro invento para la lista de cacharros inútiles, vamos.
– Oiga, me siento incomprendido.
– Invente un psicólogo portátil.
Los Punsetes – Amanece mas Temprano
Susurra al abismo. Alguien, en algún sueño, escuchará.